Cifloxin comprimidos

Ámbito de Acción: Antimicrobianos

Laboratorio

Pharmabiotics

Presentación
Envase conteniendo 6 comprimidos recubiertos.
Dosis Práctica

Caninos:

(dosis 10mg/kg) ½ comprimido cada 25 kilos de peso SID por 7 a 14 días. Ver posología.

Principio Activo

Ciprofloxacino

Composición

Cada comprimido recubierto contiene: Ciprofloxacino (como clorhidrato) 500 mg.

Especies

Caninos

Posología

Vía oral (VO):

  • 5–15 mg/kg cada 12 horas
  • 10–20 mg/kg cada 24 horas

Dependiendo de la severidad de la infección y sensibilidad bacteriana

Vía intravenosa (IV):

  • 5–10 mg/kg cada 12 horas (dosis usada en entornos hospitalarios).

Duración del tratamiento:
Generalmente 7–14 días. En infecciones profundas o crónicas puede extenderse según criterio clínico.

Vía oral (VO):

  • 5–10 mg/kg cada 12 horas
  • 10–15 mg/kg cada 24 horas

Dependiendo del tipo de infección y la susceptibilidad bacteriana).

Vía intravenosa (IV):

  • 5–10 mg/kg cada 12 horas (utilizado solo en hospitalización).

Duración del tratamiento:
7–14 días de forma general. Infecciones crónicas o profundas pueden requerir tratamientos más prolongados según criterio clínico.

Advertencias clínicas críticas en gatos

  • Las fluoroquinolonas pueden causar retinopatía aguda y ceguera, especialmente con dosis altas. Este riesgo está mejor documentado con enrofloxacino, pero por mecanismo de clase también se considera para ciprofloxacino.
  • Evitar en gatos geriátricos, deshidratados, con insuficiencia renal, o que reciban medicamentos que reduzcan el umbral convulsivo.
  • Administrar lejos de alimentos y suplementos con calcio, zinc, hierro o magnesio, para evitar quelación y reducción de la absorción.


Indicaciones

El ciprofloxacino se utiliza en medicina veterinaria principalmente en perros y siempre off-label, debido a que no es un antimicrobiano registrado específicamente para animales de compañía en muchos países. Sus principales indicaciones clínicas son:

1. Infecciones urinarias complicadas por bacterias Gram negativas: Particularmente útiles frente a Escherichia coli, Klebsiella spp., Proteus spp. y otros bacilos Gram negativos cuando existe resistencia a antimicrobianos de primera línea o el antibiograma lo indica.

2. Otitis externa o media por bacilos Gram negativos: Especialmente frente a Pseudomonas aeruginosa y otros Gram negativos sensibles, siempre basándose en cultivo y antibiograma.

3. Infecciones respiratorias bajas por Gram negativos: Incluye neumonías y bronconeumonías causadas por bacilos Gram negativos sensibles.

4. Infecciones dérmicas y de tejidos profundos por Gram negativos: Se emplea cuando el cultivo muestra bacterias resistentes a otros antimicrobianos o cuando se requiere un antibiótico de amplio espectro frente a bacilos Gram negativos.

5. Osteomielitis o infecciones sistémicas por bacilos Gram negativos: Utilizado cuando se requiere penetración tisular profunda y el patógeno muestra sensibilidad comprobada.

6. Uso desaconsejado o limitado en ciertas especies: Gatos: absorción oral pobre y variable; no recomendado salvo situaciones excepcionales. En animales de abasto: su uso suele estar prohibido o fuertemente regulado por riesgo de resistencia antimicrobiana y por ser fluoroquinolonas consideradas críticas en medicina humana.

Acciones

    1. Acción bactericida concentración-dependiente: El ciprofloxacino ejerce un efecto bactericida cuya eficacia aumenta conforme se incrementan las concentraciones plasmáticas del fármaco. Su actividad depende del índice farmacodinámico Cmax/MIC o AUC/MIC.
    2. Inhibición de la ADN girasa (topoisomerasa II): Bloquea la función de esta enzima esencial en bacterias Gram negativas, impidiendo el superenrollamiento adecuado del ADN y deteniendo la replicación bacteriana.
    3. Inhibición de la topoisomerasa IV: Afecta principalmente a bacterias Gram positivas y participa en la separación de las hebras hijas de ADN durante la división celular. Su bloqueo contribuye a la muerte bacteriana.
    4. Interrupción de la síntesis de ADN y detención del ciclo celular bacteriano: Al interferir con la replicación del material genético, las bacterias no pueden dividirse ni reparar su ADN.
    5. Amplio efecto sobre bacilos Gram negativos: Tiene elevada potencia frente a enterobacterias y Pseudomonas aeruginosa, logrando rápida reducción de la carga bacteriana cuando las concentraciones superan la MIC.
    6. Moderada acción sobre algunos Gram positivos y microorganismos atípicos: Presenta actividad frente a Staphylococcus spp. sensibles y ciertos patógenos intracelulares, dependiendo del perfil de resistencia.
    7. Penetración tisular elevada: Atraviesa tejidos y fluidos corporales, alcanzando concentraciones terapéuticas en orina, próstata, pulmones, piel y oído medio o interno, lo que apoya su uso en infecciones profundas por bacilos Gram negativos.
    8. Actividad post-antibiótica marcada: Mantiene efecto supresor sobre el crecimiento bacteriano incluso después de que las concentraciones plasmáticas caen por debajo de la MIC, propiedad típica de las fluoroquinolonas.
  • Farmacocinética

     Absorción: 

    • En perros, la absorción oral de ciprofloxacino es variable. En un estudio con tabletas genéricas en perros Beagle, la biodisponibilidad fue aproximadamente 58.4 %.
    • Tras administración oral, el pico plasmático suele alcanzarse entre 1-3 horas en muchas quinolonas en pequeños animales.
    • En otras especies (rumiantes, algunos grandes animales), la biodisponibilidad oral puede ser muy baja. 

    Distribución

    • El volumen de distribución en perros ha sido reportado como amplio; en un estudio IV en perros, el volumen de distribución (Vd) fue cerca de 3 L/kg.
    • En gatos, tras administración IV, otro estudio reporta un volumen de distribución ~ 3.85 L/kg.
    • Debido a su buena distribución, ciprofloxacino puede alcanzar tejidos y fluidos corporales, lo que permite su uso en infecciones profundas cuando hay sensibilidad bacteriana.

    Eliminación — Metabolismo y excreción

    • En perros (administración IV), la semivida de eliminación terminal (t½) ha sido reportada entre ~ 129 a 180 minutos (~2.1 a 3 horas) en un modelo de dos compartimientos.
    • En un estudio con administración oral en perros, la t½ fue ~ 2.6 horas.
    • En un estudio clínico en perros (población real), la vida media fue cercana a 4.35 horas.
    • La eliminación ocurre mayormente por filtración glomerular y excreción renal, aunque la proporción exacta de fármaco inalterado excretado varía según especie y vía. 

    Variabilidad entre especies

    • La absorción oral es especialmente impredecible en gatos y animales grandes (rumiantes, caballos, etc.): muchos estudios reportan bajas biodisponibilidades en estas especies, lo que limita su eficacia.
    • En animales jóvenes en crecimiento, la distribución y eliminación pueden variar, lo que junto al riesgo de toxicidad debe considerarse cuidadosamente.

    Interpretaciones clínicas relevantes

    • Debido a la variabilidad en absorción oral, especialmente en gatos o animales de gran tamaño, no puede asumirse que una dosis oral alcance concentraciones terapéuticas confiables en todas las especies.
    • El volumen de distribución amplio favorece su penetración en tejidos, lo que lo hace útil para infecciones profundas o en sitios con difícil acceso (osarios, huesos, tejidos profundos), siempre que bacterias sean susceptibles.
    • La vida media relativamente corta (2.5–4.5 h en perros) implica que, si se usa oral, podría requerirse dosificación periódica (según indicación, dosis y sensibilidad bacteriana) para mantener niveles terapéuticos.
    • En especies con baja absorción oral o farmacocinética inadecuada, conviene evaluar otras fluoroquinolonas más apropiadas para veterinaria.

    Efectos Adversos

    El ciprofloxacino, una fluoroquinolona de segunda generación, puede producir diversos efectos adversos en animales, especialmente cuando se administran dosis elevadas, se utiliza por periodos prolongados o se emplea en especies sensibles.

    1. Reacciones gastrointestinales: Frecuentes y dosis-dependientes:
      • Vómitos
      • Diarrea
      • Anorexia
      • Dolor abdominal moderado
    2. Efectos sobre cartílago y articulaciones (artropatías): Riesgo significativo en animales jóvenes y en crecimiento:
      • Degeneración del cartílago articular
      • Claudicación
      • Dolor en articulaciones de carga
      • Hinchazón articular
      • Estos son unos de los efectos adversos más relevantes en medicina veterinaria y limita su uso en cachorros, animales en crecimiento y razas gigantes, donde el riesgo es mayor.
    3. Neurotoxicidad: Especialmente en animales con trastornos neurológicos preexistentes:
      • Temblor
      • Ataxia
      • Convulsiones (raro, pero reportado)
      • Hiperexcitabilidad
      • Las fluoroquinolonas reducen el umbral convulsivo por su interacción con receptores GABA.
    4. Fototoxicidad: Se ha documentado en animales experimentales:
      • Eritema
      • Reacciones cutáneas tras exposición al sol
    5. Toxicidad ocular (más documentada en gatos con otras fluoroquinolonas, pero potencial con ciprofloxacino)
      • Retinopatía
      • Degeneración retiniana
      • Pérdida parcial de visión (más común con enrofloxacino; riesgo cruzado posible)
    6. Alteraciones hematológicas (infrecuentes)
      • Leucopenia
      • Anemia leve reversible
      • Trombocitopenia (muy rara)
    7. Reacciones de hipersensibilidad
      • Urticaria
      • Prurito
      • Edema facial
      • Anafilaxia (muy raro)
    8. Alteraciones renales (raras): Generalmente asociadas a deshidratación o sobredosis
      • Cristaluria
      • Nefritis intersticial
      • Aumento de creatinina/BUN
    9. Interacciones metabólicas: Indirectas pero clínicamente relevantes:
      • Potenciación de efectos de metilxantinas
      • Incremento leve de ALT/AST
      • Alteración del metabolismo del zinc y magnesio por quelación

    Contraindicaciones

    1. Animales en crecimiento (cachorros y juveniles): Contraindicado por riesgo de artropatías y daño en cartílago de crecimiento, típico de las fluoroquinolonas.
    2. Pacientes con hipersensibilidad conocida a fluoroquinolonas: No administrar en animales con antecedentes de reacciones alérgicas a esta clase.
    3. Epilepsia o trastornos convulsivos: Contraindicado en pacientes con enfermedades neurológicas que predisponen a convulsiones. Las fluoroquinolonas pueden disminuir el umbral convulsivo.
    4. Gatos (vía oral): Su absorción es pobre e impredecible. Su uso oral se considera desaconsejado o contraindicado salvo escenarios muy específicos y bajo supervisión estricta.
    5. Gestación y lactancia: Contraindicado por riesgo potencial de daño en cartílago fetal y toxicidad en animales neonatos lactantes.
    6. Insuficiencia renal severa sin ajuste: Debe evitarse si no se puede monitorizar o ajustar dosis, debido al riesgo de acumulación y efectos adversos del SNC.
    7. Administración conjunta con teofilina, AINE o corticosteroides en animales de riesgo: Se contraindica o se debe evitar la combinación en animales predispuestos a convulsiones o a tendinopatías, dado que puede potenciar efectos adversos.
    8. Uso en animales de abasto (según regulaciones nacionales): En muchos países su uso está prohibido o restringido por ser un antibiótico crítico para la salud humana.
    9. Pacientes con miastenia gravis: Contraindicado porque puede agravar la debilidad muscular, tal como ocurre en humanos; se aplica por analogía farmacodinámica en veterinaria.

    Sobredosis

    La sobredosis de ciprofloxacino en animales se asocia principalmente a una exacerbación de sus efectos farmacológicos y tóxicos, especialmente a nivel gastrointestinal, neurológico y musculoesquelético. Las manifestaciones más comunes incluyen vómitos profusos, diarrea intensa, anorexia marcada y deshidratación secundaria. En sobredosis moderadas a graves pueden aparecer signos neurológicos como temblores, ataxia, desorientación, hiperexcitabilidad e incluso convulsiones, debido a la inhibición del complejo GABA. En animales jóvenes o en crecimiento, la toxicidad condral se intensifica, pudiendo observarse dolor articular severo, cojera aguda o inflamación articular. Aunque es raro, también se han descrito alteraciones renales como cristaluria o elevación de parámetros azotémicos, especialmente si el animal se encuentra deshidratado. No existe antídoto específico; el manejo se basa en tratamiento sintomático y de soporte, que incluye fluidoterapia, protección gastrointestinal, control de convulsiones con benzodiacepinas si es necesario, y monitoreo de función renal y neurológica. La eliminación del fármaco puede acelerarse manteniendo una adecuada hidratación, pero no se recomienda inducir diuresis forzada.

    Seguridad Reproductiva

    El ciprofloxacino no se considera un fármaco seguro durante la gestación ni la lactancia en animales, debido principalmente a su capacidad para atravesar la barrera placentaria y excretarse en la leche materna. En estudios experimentales con diversas especies, las fluoroquinolonas han demostrado causar artropatías fetales y daño en el cartílago de crecimiento, por lo que su uso se desaconseja en hembras preñadas, especialmente durante el desarrollo fetal avanzado. Asimismo, debido a la excreción significativa en la leche, los cachorros lactantes pueden presentar riesgo de toxicidad articular, alteraciones gastrointestinales o disbiosis. Por estas razones, la administración de ciprofloxacino debe evitarse tanto en gestación como en lactancia salvo que no existan alternativas terapéuticas más seguras y el beneficio clínico supere claramente los riesgos potenciales.

    Interacción Medicamentosa

    Las interacciones medicamentosas del ciprofloxacino en medicina veterinaria se relacionan principalmente con su capacidad quelante, su efecto sobre enzimas hepáticas y su acción sobre el sistema nervioso central. Los antiácidos que contienen aluminio, magnesio o calcio disminuyen significativamente su absorción al formar complejos no biodisponibles; lo mismo ocurre con suplementos minerales, sucralfato y algunos alimentos ricos en cationes divalentes, por lo que deben administrarse con varias horas de separación. El ciprofloxacino puede aumentar las concentraciones plasmáticas de teofilina y otras metilxantinas al inhibir su metabolismo, elevando el riesgo de toxicidad. Asimismo, potencia los efectos de anticoagulantes como la warfarina debido a la alteración del metabolismo hepático, lo que puede incrementar el tiempo de coagulación. Su uso concomitante con AINEs puede reducir el umbral convulsivo y aumentar el riesgo de episodios neurológicos, especialmente en pacientes predispuestos. El probenecid disminuye la excreción renal del ciprofloxacino, aumentando sus niveles y el riesgo de efectos adversos. También se reduce la eficacia antibacteriana si se combina con fármacos bacteriostáticos como cloranfenicol o tetraciclinas, debido a antagonismo farmacodinámico.

    Última actualización: 11/12/2025 16:20

    Ciprofloxacino

    Cada comprimido recubierto contiene: Ciprofloxacino (como clorhidrato) 500 mg.

    Caninos

    Vía oral (VO):

    • 5–15 mg/kg cada 12 horas
    • 10–20 mg/kg cada 24 horas

    Dependiendo de la severidad de la infección y sensibilidad bacteriana

    Vía intravenosa (IV):

    • 5–10 mg/kg cada 12 horas (dosis usada en entornos hospitalarios).

    Duración del tratamiento:
    Generalmente 7–14 días. En infecciones profundas o crónicas puede extenderse según criterio clínico.

    Vía oral (VO):

    • 5–10 mg/kg cada 12 horas
    • 10–15 mg/kg cada 24 horas

    Dependiendo del tipo de infección y la susceptibilidad bacteriana).

    Vía intravenosa (IV):

    • 5–10 mg/kg cada 12 horas (utilizado solo en hospitalización).

    Duración del tratamiento:
    7–14 días de forma general. Infecciones crónicas o profundas pueden requerir tratamientos más prolongados según criterio clínico.

    Advertencias clínicas críticas en gatos

    • Las fluoroquinolonas pueden causar retinopatía aguda y ceguera, especialmente con dosis altas. Este riesgo está mejor documentado con enrofloxacino, pero por mecanismo de clase también se considera para ciprofloxacino.
    • Evitar en gatos geriátricos, deshidratados, con insuficiencia renal, o que reciban medicamentos que reduzcan el umbral convulsivo.
    • Administrar lejos de alimentos y suplementos con calcio, zinc, hierro o magnesio, para evitar quelación y reducción de la absorción.


    El ciprofloxacino se utiliza en medicina veterinaria principalmente en perros y siempre off-label, debido a que no es un antimicrobiano registrado específicamente para animales de compañía en muchos países. Sus principales indicaciones clínicas son:

    1. Infecciones urinarias complicadas por bacterias Gram negativas: Particularmente útiles frente a Escherichia coli, Klebsiella spp., Proteus spp. y otros bacilos Gram negativos cuando existe resistencia a antimicrobianos de primera línea o el antibiograma lo indica.

    2. Otitis externa o media por bacilos Gram negativos: Especialmente frente a Pseudomonas aeruginosa y otros Gram negativos sensibles, siempre basándose en cultivo y antibiograma.

    3. Infecciones respiratorias bajas por Gram negativos: Incluye neumonías y bronconeumonías causadas por bacilos Gram negativos sensibles.

    4. Infecciones dérmicas y de tejidos profundos por Gram negativos: Se emplea cuando el cultivo muestra bacterias resistentes a otros antimicrobianos o cuando se requiere un antibiótico de amplio espectro frente a bacilos Gram negativos.

    5. Osteomielitis o infecciones sistémicas por bacilos Gram negativos: Utilizado cuando se requiere penetración tisular profunda y el patógeno muestra sensibilidad comprobada.

    6. Uso desaconsejado o limitado en ciertas especies: Gatos: absorción oral pobre y variable; no recomendado salvo situaciones excepcionales. En animales de abasto: su uso suele estar prohibido o fuertemente regulado por riesgo de resistencia antimicrobiana y por ser fluoroquinolonas consideradas críticas en medicina humana.

    1. Acción bactericida concentración-dependiente: El ciprofloxacino ejerce un efecto bactericida cuya eficacia aumenta conforme se incrementan las concentraciones plasmáticas del fármaco. Su actividad depende del índice farmacodinámico Cmax/MIC o AUC/MIC.
    2. Inhibición de la ADN girasa (topoisomerasa II): Bloquea la función de esta enzima esencial en bacterias Gram negativas, impidiendo el superenrollamiento adecuado del ADN y deteniendo la replicación bacteriana.
    3. Inhibición de la topoisomerasa IV: Afecta principalmente a bacterias Gram positivas y participa en la separación de las hebras hijas de ADN durante la división celular. Su bloqueo contribuye a la muerte bacteriana.
    4. Interrupción de la síntesis de ADN y detención del ciclo celular bacteriano: Al interferir con la replicación del material genético, las bacterias no pueden dividirse ni reparar su ADN.
    5. Amplio efecto sobre bacilos Gram negativos: Tiene elevada potencia frente a enterobacterias y Pseudomonas aeruginosa, logrando rápida reducción de la carga bacteriana cuando las concentraciones superan la MIC.
    6. Moderada acción sobre algunos Gram positivos y microorganismos atípicos: Presenta actividad frente a Staphylococcus spp. sensibles y ciertos patógenos intracelulares, dependiendo del perfil de resistencia.
    7. Penetración tisular elevada: Atraviesa tejidos y fluidos corporales, alcanzando concentraciones terapéuticas en orina, próstata, pulmones, piel y oído medio o interno, lo que apoya su uso en infecciones profundas por bacilos Gram negativos.
    8. Actividad post-antibiótica marcada: Mantiene efecto supresor sobre el crecimiento bacteriano incluso después de que las concentraciones plasmáticas caen por debajo de la MIC, propiedad típica de las fluoroquinolonas.
  •  Absorción: 

    • En perros, la absorción oral de ciprofloxacino es variable. En un estudio con tabletas genéricas en perros Beagle, la biodisponibilidad fue aproximadamente 58.4 %.
    • Tras administración oral, el pico plasmático suele alcanzarse entre 1-3 horas en muchas quinolonas en pequeños animales.
    • En otras especies (rumiantes, algunos grandes animales), la biodisponibilidad oral puede ser muy baja. 

    Distribución

    • El volumen de distribución en perros ha sido reportado como amplio; en un estudio IV en perros, el volumen de distribución (Vd) fue cerca de 3 L/kg.
    • En gatos, tras administración IV, otro estudio reporta un volumen de distribución ~ 3.85 L/kg.
    • Debido a su buena distribución, ciprofloxacino puede alcanzar tejidos y fluidos corporales, lo que permite su uso en infecciones profundas cuando hay sensibilidad bacteriana.

    Eliminación — Metabolismo y excreción

    • En perros (administración IV), la semivida de eliminación terminal (t½) ha sido reportada entre ~ 129 a 180 minutos (~2.1 a 3 horas) en un modelo de dos compartimientos.
    • En un estudio con administración oral en perros, la t½ fue ~ 2.6 horas.
    • En un estudio clínico en perros (población real), la vida media fue cercana a 4.35 horas.
    • La eliminación ocurre mayormente por filtración glomerular y excreción renal, aunque la proporción exacta de fármaco inalterado excretado varía según especie y vía. 

    Variabilidad entre especies

    • La absorción oral es especialmente impredecible en gatos y animales grandes (rumiantes, caballos, etc.): muchos estudios reportan bajas biodisponibilidades en estas especies, lo que limita su eficacia.
    • En animales jóvenes en crecimiento, la distribución y eliminación pueden variar, lo que junto al riesgo de toxicidad debe considerarse cuidadosamente.

    Interpretaciones clínicas relevantes

    • Debido a la variabilidad en absorción oral, especialmente en gatos o animales de gran tamaño, no puede asumirse que una dosis oral alcance concentraciones terapéuticas confiables en todas las especies.
    • El volumen de distribución amplio favorece su penetración en tejidos, lo que lo hace útil para infecciones profundas o en sitios con difícil acceso (osarios, huesos, tejidos profundos), siempre que bacterias sean susceptibles.
    • La vida media relativamente corta (2.5–4.5 h en perros) implica que, si se usa oral, podría requerirse dosificación periódica (según indicación, dosis y sensibilidad bacteriana) para mantener niveles terapéuticos.
    • En especies con baja absorción oral o farmacocinética inadecuada, conviene evaluar otras fluoroquinolonas más apropiadas para veterinaria.

    El ciprofloxacino, una fluoroquinolona de segunda generación, puede producir diversos efectos adversos en animales, especialmente cuando se administran dosis elevadas, se utiliza por periodos prolongados o se emplea en especies sensibles.

    1. Reacciones gastrointestinales: Frecuentes y dosis-dependientes:
      • Vómitos
      • Diarrea
      • Anorexia
      • Dolor abdominal moderado
    2. Efectos sobre cartílago y articulaciones (artropatías): Riesgo significativo en animales jóvenes y en crecimiento:
      • Degeneración del cartílago articular
      • Claudicación
      • Dolor en articulaciones de carga
      • Hinchazón articular
      • Estos son unos de los efectos adversos más relevantes en medicina veterinaria y limita su uso en cachorros, animales en crecimiento y razas gigantes, donde el riesgo es mayor.
    3. Neurotoxicidad: Especialmente en animales con trastornos neurológicos preexistentes:
      • Temblor
      • Ataxia
      • Convulsiones (raro, pero reportado)
      • Hiperexcitabilidad
      • Las fluoroquinolonas reducen el umbral convulsivo por su interacción con receptores GABA.
    4. Fototoxicidad: Se ha documentado en animales experimentales:
      • Eritema
      • Reacciones cutáneas tras exposición al sol
    5. Toxicidad ocular (más documentada en gatos con otras fluoroquinolonas, pero potencial con ciprofloxacino)
      • Retinopatía
      • Degeneración retiniana
      • Pérdida parcial de visión (más común con enrofloxacino; riesgo cruzado posible)
    6. Alteraciones hematológicas (infrecuentes)
      • Leucopenia
      • Anemia leve reversible
      • Trombocitopenia (muy rara)
    7. Reacciones de hipersensibilidad
      • Urticaria
      • Prurito
      • Edema facial
      • Anafilaxia (muy raro)
    8. Alteraciones renales (raras): Generalmente asociadas a deshidratación o sobredosis
      • Cristaluria
      • Nefritis intersticial
      • Aumento de creatinina/BUN
    9. Interacciones metabólicas: Indirectas pero clínicamente relevantes:
      • Potenciación de efectos de metilxantinas
      • Incremento leve de ALT/AST
      • Alteración del metabolismo del zinc y magnesio por quelación

    1. Animales en crecimiento (cachorros y juveniles): Contraindicado por riesgo de artropatías y daño en cartílago de crecimiento, típico de las fluoroquinolonas.
    2. Pacientes con hipersensibilidad conocida a fluoroquinolonas: No administrar en animales con antecedentes de reacciones alérgicas a esta clase.
    3. Epilepsia o trastornos convulsivos: Contraindicado en pacientes con enfermedades neurológicas que predisponen a convulsiones. Las fluoroquinolonas pueden disminuir el umbral convulsivo.
    4. Gatos (vía oral): Su absorción es pobre e impredecible. Su uso oral se considera desaconsejado o contraindicado salvo escenarios muy específicos y bajo supervisión estricta.
    5. Gestación y lactancia: Contraindicado por riesgo potencial de daño en cartílago fetal y toxicidad en animales neonatos lactantes.
    6. Insuficiencia renal severa sin ajuste: Debe evitarse si no se puede monitorizar o ajustar dosis, debido al riesgo de acumulación y efectos adversos del SNC.
    7. Administración conjunta con teofilina, AINE o corticosteroides en animales de riesgo: Se contraindica o se debe evitar la combinación en animales predispuestos a convulsiones o a tendinopatías, dado que puede potenciar efectos adversos.
    8. Uso en animales de abasto (según regulaciones nacionales): En muchos países su uso está prohibido o restringido por ser un antibiótico crítico para la salud humana.
    9. Pacientes con miastenia gravis: Contraindicado porque puede agravar la debilidad muscular, tal como ocurre en humanos; se aplica por analogía farmacodinámica en veterinaria.

    La sobredosis de ciprofloxacino en animales se asocia principalmente a una exacerbación de sus efectos farmacológicos y tóxicos, especialmente a nivel gastrointestinal, neurológico y musculoesquelético. Las manifestaciones más comunes incluyen vómitos profusos, diarrea intensa, anorexia marcada y deshidratación secundaria. En sobredosis moderadas a graves pueden aparecer signos neurológicos como temblores, ataxia, desorientación, hiperexcitabilidad e incluso convulsiones, debido a la inhibición del complejo GABA. En animales jóvenes o en crecimiento, la toxicidad condral se intensifica, pudiendo observarse dolor articular severo, cojera aguda o inflamación articular. Aunque es raro, también se han descrito alteraciones renales como cristaluria o elevación de parámetros azotémicos, especialmente si el animal se encuentra deshidratado. No existe antídoto específico; el manejo se basa en tratamiento sintomático y de soporte, que incluye fluidoterapia, protección gastrointestinal, control de convulsiones con benzodiacepinas si es necesario, y monitoreo de función renal y neurológica. La eliminación del fármaco puede acelerarse manteniendo una adecuada hidratación, pero no se recomienda inducir diuresis forzada.

    El ciprofloxacino no se considera un fármaco seguro durante la gestación ni la lactancia en animales, debido principalmente a su capacidad para atravesar la barrera placentaria y excretarse en la leche materna. En estudios experimentales con diversas especies, las fluoroquinolonas han demostrado causar artropatías fetales y daño en el cartílago de crecimiento, por lo que su uso se desaconseja en hembras preñadas, especialmente durante el desarrollo fetal avanzado. Asimismo, debido a la excreción significativa en la leche, los cachorros lactantes pueden presentar riesgo de toxicidad articular, alteraciones gastrointestinales o disbiosis. Por estas razones, la administración de ciprofloxacino debe evitarse tanto en gestación como en lactancia salvo que no existan alternativas terapéuticas más seguras y el beneficio clínico supere claramente los riesgos potenciales.

    Las interacciones medicamentosas del ciprofloxacino en medicina veterinaria se relacionan principalmente con su capacidad quelante, su efecto sobre enzimas hepáticas y su acción sobre el sistema nervioso central. Los antiácidos que contienen aluminio, magnesio o calcio disminuyen significativamente su absorción al formar complejos no biodisponibles; lo mismo ocurre con suplementos minerales, sucralfato y algunos alimentos ricos en cationes divalentes, por lo que deben administrarse con varias horas de separación. El ciprofloxacino puede aumentar las concentraciones plasmáticas de teofilina y otras metilxantinas al inhibir su metabolismo, elevando el riesgo de toxicidad. Asimismo, potencia los efectos de anticoagulantes como la warfarina debido a la alteración del metabolismo hepático, lo que puede incrementar el tiempo de coagulación. Su uso concomitante con AINEs puede reducir el umbral convulsivo y aumentar el riesgo de episodios neurológicos, especialmente en pacientes predispuestos. El probenecid disminuye la excreción renal del ciprofloxacino, aumentando sus niveles y el riesgo de efectos adversos. También se reduce la eficacia antibacteriana si se combina con fármacos bacteriostáticos como cloranfenicol o tetraciclinas, debido a antagonismo farmacodinámico.

    Última actualización: 11/12/2025 16:20