Ehliprofeno

Ámbito de Acción: Músculo esquelético

Laboratorio

Centrovet - ehlinger

Presentación
Envase de 10 comprimidos
Dosis Práctica
  • Caninos en base a 4.4mg/kg/dia:
    • 1 comprimido cada 5 kilos de peso cada 24 horas o ½ comprimido cada 12 horas por 7 a 10 dias

Principio Activo

Carprofeno

Composición

Carprofeno 20 mg por comprimido

Especies

Caninos

Posología

Como antiinflamatorio/analgésico:

a) 4,4 mg/kg PO; se puede administrar 1 vez por día o dividido en 2 tomas diarias; redondear la dosis hasta el medio comprimido más cercano. Para dolor posoperatorio, administrar 2 horas antes del procedimiento quirúrgico. La formulación inyectable se dosifica como el producto oral, pero administrada por vía SC (prospecto del envase; Rimadyl® Pfizer).

b) Dolor quirúrgico: 4 mg/kg, oral, IM o SC, 1 toma. Dolor/inflamación (no quirúrgico): 2,2 mg/kg oral SID-TID 

Como analgésico/antiinflamatorio: se recomienda extrema cautela, en especial en el tratamiento prolongado.

a)Para dolor quirúrgico: 1-4 mg/kg SC, pre o posoperatorio. La analgesia puede durar 12-18 horas. Un nivel de 1-2 mg/kg SC, brinda eficacia similar a la de la dosis más alta, y es más seguro

b) 2 mg/kg/SID PO; administrar sólo 2 días

c)Menos de 1 mg/kg/día, PO, 2 a 3 aplicaciones

d)Para el dolor quirúrgico: 2 mg/kg o menos (peso magro) SC una vez en el momento de la inducción.

•CONEJOS/ROEDORES/PEQUEÑOS MAMIFEROS: a)Conejos: para dolor articular crónico: 2,2 mg/kg, TID. PO (lvey y Morrisey, 2000). b)Ratas: 5 mg/kg SC o 5-10 mg/kg PO. Chinchillas: 4 mg/kg SC SID (Adamcak y Otten, 2000). c)1-4 mg/kg/TID-SID PO ( Bays, 2006). •EQUINOS: (Nota: droga clase 4 ARCI UCGFS) a)Como analgésico/antiinflamatorio: 0,7 mg/kg IV, 1 toma (Clark y Clark, 1999), b)0,7 mg/kg IV, una toma; se puede continuar con 0,7 mg/kg PO (granulado, mezclado con poco alimento) durante un período de hasta 4-9 días, según la respuesta clínica (información en el prospecto del envase; Rimadyl® Large Animal Solution, Rimadyl Granules® - Pfizer UK). •BOVINOS: a) En los bovinos (

Indicaciones

Alivio del dolor y la inflamación asociado principalmente a osteoartritis crónica y otros procesos articulares degenerativos, con evidencia de beneficio clínico en tratamientos a largo plazo (>28 días) y bajo riesgo de reacciones adversas graves.​

  • Tratamiento del dolor postoperatorio en cirugías ortopédicas y de tejidos blandos, así como en procedimientos dentales.
  • Manejo de lesiones de tejidos blandos (traumatismos, esguinces).
  • Puede utilizarse como tratamiento adyuvante de ciertas neoplasias y está en investigación por su posible efecto antineoplásico en tumores con hiperexpresión de COX-2.​
  • En Europa está aprobado también para bovinos y (puntualmente) para gatos, aunque estos últimos pueden presentar problemas tras varias dosis.
  • Su uso debe ser cauteloso en animales gerontes, pacientes con enfermedades crónicas (intestinales, hepáticas o renales) y está contraindicado en perros con trastornos hemorrágicos o antecedentes de reacciones graves a AINE propiónicos.
  • No está recomendado en cachorros menores de 6 semanas, perras gestantes, lactantes ni en animales destinados a la reproducción.

Acciones

  • Analgésico: Alivia el dolor agudo y crónico, principalmente de origen musculoesquelético y postoperatorio en perros (p. ej., displasia de cadera/codo, osteocondritis disecante, cirugías ortopédicas y tejidos blandos).​
  • Antiinflamatorio: Disminuye la inflamación en enfermedades articulares degenerativas y lesiones de tejidos blandos.
  • Antipirético: Reduce la fiebre.
  • Antiartrítico: Indicado para osteoartritis y otras patologías articulares crónicas.​
  • Antineoplásico adyuvante: Se está investigando su potencial como complemento en el tratamiento de tumores con hiperexpresión de COX-2.

El carprofeno inhibe principalmente las enzimas ciclooxigenasa (COX-2 en perros) y fosfolipasa A₂, bloqueando así la síntesis de prostaglandinas responsables del dolor, inflamación y fiebre. Tiene menor actividad inhibidora sobre COX-1, lo que disminuye el riesgo de efectos adversos digestivos, plaquetarios y renales respecto a otros AINE.

Farmacocinética

  • Absorción: El carprofeno administrado por vía oral en perros muestra alta biodisponibilidad (alrededor del 90%), alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en 1–3 horas tras la administración.​
  • Distribución: Se une en un 99% a las proteínas plasmáticas y presenta un bajo volumen de distribución (0,12–0,22 L/kg).​
  • Metabolismo: Se metaboliza en el hígado principalmente por glucuronidación y procesos oxidativos.​
  • Eliminación: La mayor parte (70–80%) de la dosis se elimina en heces y un 10–20% en la orina. Existen procesos de recirculación enterohepática.​
  • Vida media: En perros, la vida media de eliminación es de aproximadamente 13–18 horas. Esta vida media puede prolongarse en otras especies como caballos y gatos.

Efectos Adversos

  • Gastrointestinales: Los más frecuentes son vómitos, diarrea, inapetencia y letargia, aunque la incidencia es baja (<2%). En casos raros puede presentarse úlcera o hemorragia gastrointestinal.​
  • Hepáticos: Raramente, puede causar daño hepatocelular o hepatopatía idiosincrática. Este riesgo aumenta en animales gerontes y aquellos con enfermedades hepáticas preexistentes; debe monitorearse la función hepática ante tratamientos prolongados.​
  • Renales: Puede provocar nefrotoxicidad, especialmente en pacientes deshidratados, hipovolémicos o con insuficiencia renal previa.​
  • Reacciones de hipersensibilidad: Se documentan reacciones alérgicas o cutáneas severas, aunque poco comunes.​
  • Otros: Hay informes aislados de alteraciones hematológicas, incluyendo trombocitopenia y anemia.
  • Incidencia: La mayoría de los efectos adversos son raros, pero el riesgo aumenta en tratamientos prolongados, animales de riesgo o ante uso combinado con otros AINEs o corticoesteroides

Contraindicaciones

  • Trastornos hemorrágicos: Contraindicado en perros con hemopatías (ej. enfermedad de von Willebrand) o problemas de coagulación.​
  • Reacciones previas a AINEs: Contraindicado en animales que hayan presentado reacciones adversas graves al carprofeno o a otros AINEs propiónicos.​
  • Pacientes gerontes o con enfermedades crónicas: Debe usarse con precaución en animales de edad avanzada o con enfermedades hepáticas, renales o intestinales preexistentes, debido al mayor riesgo de toxicidad.​
  • Estado reproductivo: No utilizar en perros menores de 6 semanas, perras gestantes o lactantes, ni en reproductores, ya que no hay evidencia de seguridad suficiente para estos grupos.​
  • Deshidratación, hipovolemia o depleción de sodio: Elevan el riesgo de nefrotoxicidad y deben evitarse durante el tratamiento.​
  • No combinar con otros AINEs o corticoides: Por el riesgo aumentado de efectos adversos digestivos, renales o hemorrágicos.​

Gatos y especies no caninas: Información insuficiente para su uso seguro y eficiente a largo plazo; uso restringido y bajo control estricto veterinario.

Sobredosis

Cuadro clínico y hallazgos reportados
La toxicidad por carprofeno puede variar desde signos gastrointestinales leves hasta hepatotoxicidad, nefrotoxicidad y, en exposiciones masivas, signos neurológicos. Los síntomas más frecuentemente reportados en perros incluyen vómitos, letargia, diarrea, anorexia, elevación de enzimas hepáticas y alteraciones renales; en gatos los signos más comunes son vómitos, anorexia, letargia, azotemia y diarrea. Casos de hepatotoxicidad idiosincrática en perros han sido descritos (ictericia, incremento marcado de ALT/AST, necrosis hepática en algunos informes). 


Datos de vigilancia (APCC / bases de datos)
La vigilancia poscomercialización muestra una variabilidad significativa entre pacientes en la respuesta a sobredosis agudas o crónicas. Se han documentado miles de exposiciones en bases de control de envenenamientos (APCC) con una proporción de animales sintomáticos que presentan los signos arriba descritos; los análisis de estas bases se han usado para establecer umbrales aproximados de riesgo. 

Umbrales y rangos reportados (orientativos)
  • Se han descrito vómitos con dosis relativamente bajas en algunos individuos: informes basados en APCC/series clinico-epidemiológicas sugieren que síntomas gastrointestinales pueden observarse a partir de ~4–6 mg/kg en gatos y en algunos perros (valores informados en bases APCC).
  • Las dosis asociadas con riesgo renal reportadas en bases retrospectivas/osservacionales son del orden de ~8 mg/kg en gatos y ~50 mg/kg en perros (datos de APCC/series; son orientativos y existen variaciones entre casos).
  • En estudios experimentales controlados se informó que perros toleraron dosis repetidas considerablemente superiores a la posología terapéutica sin efectos graves en condiciones controladas, aunque la experiencia clínica postcomercialización documenta pacientes con sensibilidad idiosincrática incluso a dosis terapéuticas. 
Manejo y recomendaciones clínicas ante sobredosis

  • 1. Evaluación inicial
    • Historia (cantidad y tiempo de ingestión), examen físico y evaluación de signos clínicos (vómitos, melena, ictericia, poliuria/polidipsia, letargia, dolor abdominal).
    • Establecer si la ingestión fue reciente (ventana para emesis) y si hay riesgo de aspiración o convulsiones que contraindiquen inducir emesis.
  • 2. Descontaminación gastrointestinal
    • Inducción de emesis si la ingestión fue reciente y no existe contraindicación (p. ej. animales sintomáticos con alto riesgo de aspiración).
    • Carbón activado: indicado tras ingestiones potencialmente tóxicas; dosis típicas reportadas en la literatura: 1–4 g/kg (una sola administración) (ajustar según tolerancia y vía). Repetir según protocolo y riesgo de reexposición por liberación prolongada.
  • 3. Soporte y monitorización
    • Fluidoterapia intravenosa: si existe riesgo/signos de afectación renal o para promover eliminación y mantener perfusión renal; monitorizar diuresis, electrolitos y signos vitales.
    • Monitoreo de función renal y hepática: medir creatinina, BUN, ALT/AST, bilirrubina, albúmina; repetir seriadamente según gravedad.
    • Gastroprotección: si hay signos o riesgo gastrointestinal (melena, vómitos persistentes), emplear sucralfato (coating) y/o inhibidores de bomba de protones (p. ej. omeprazol) o antagonistas H2 según indicación clínica.
  • 4. Tratamiento sintomático específico
    • Antieméticos: maropitant (uso veterinario común) u otros según disponibilidad y tolerancia.
    • Si hay signos de hepatotoxicidad: suspender inmediatamente el AINE, soporte hepático (fluidoterapia, protectores hepáticos según protocolo clínico) y seguimiento seriado de enzimas hepáticas; en casos graves, hospitalización y consideración de medidas avanzadas. La hepatotoxicidad atribuible a carprofen suele ser idiosincrática en algunos perros; la retirada temprana y el soporte suelen llevar a recuperación en muchos casos.
  • 5. Indicaciones para tratamiento agresivo / derivación
    • Casos con ingestión masiva, oliguria/anuria, azotemia progresiva, coagulopatía o fallo hepático agudo deben ser manejados de forma intensiva y considerar derivación a un centro de medicina de urgencias; en centros con recursos, opciones como terapia de reemplazo renal o técnicas extracorpóreas (p. ej. intercambio plasmático, en circunstancias específicas) han sido utilizadas en intoxicaciones graves por AINEs.
  • 6. Antídotos/terapias eliminatorias
    • No existe un antídoto específico para carprofen. Las medidas se centran en descontaminación precoz, soporte y medidas para proteger tracto GI y riñones; en ingestas extremas, terapias extracorpóreas (si están indicadas y disponibles) pueden considerarse caso por caso. 

Resumen práctico (pasos inmediatos frente a ingestión conocida o sospechada)

  • Valorar tiempo desde la ingestión y estado clínico.
  • Si ingestion reciente y sin contraindicaciones: inducir emesis y administrar carbón activado.
  • Iniciar fluidoterapia si hay riesgo renal o signos sistémicos; monitorizar diuresis y parámetros renales.
  • Administrar gastroprotectores y antieméticos según necesidad; medir y repetir pruebas hepáticas y renales.
  • Consultar/derivar a centro de urgencias si la dosis es masiva o el animal evoluciona con fallo orgánico. 

Seguridad Reproductiva

El fabricante señala que no se ha establecido la seguridad del uso de carprofeno en perros menores de 6 semanas de edad, perras gestantes, machos o hembras destinados a la reproducción, ni en perras en período de lactancia (Pfizer Animal Health, Rimadyl® Data Sheet, 2020).

En estudios experimentales realizados en ratas, la administración de carprofeno a dosis de hasta 20 mg/kg durante los días 7 a 15 de gestación no produjo efectos teratogénicos, pero sí se observó un retraso en el parto y un aumento en el número de mortinatos, indicando un posible efecto adverso sobre el proceso de gestación y el parto (European Medicines Agency – EMA, Carprofen Summary of Product Characteristics, 2018; Papich, M.G. Saunders Handbook of Veterinary Drugs, 2021).

Diversas revisiones farmacológicas y estudios clínicos en veterinaria (Boothe, 2012; Plumb, 2020) coinciden en que no existen evidencias suficientes que garanticen la inocuidad del carprofeno durante la gestación o la lactancia, y que su empleo en estos periodos solo debe considerarse cuando los beneficios terapéuticos superen los riesgos potenciales.

Por ello, se recomienda evitar su uso rutinario en hembras preñadas o lactantes, limitándolo a casos clínicos estrictamente justificados y bajo control veterinario.

Interacción Medicamentosa

Aunque el fabricante no describe interacciones medicamentosas específicas en el prospecto, advierte que el carprofeno debe evitarse o administrarse bajo estricta supervisión en pacientes que reciben medicaciones ulcerogénicas (como glucocorticoides u otros AINE).
Si bien algunos autores recomiendan un período de “lavado” de varios días al cambiar de un AINE a otro, no existe evidencia concluyente que lo justifique, salvo en el caso de la aspirina, donde sí se considera prudente dejar un intervalo de varios días.

Las siguientes interacciones han sido documentadas o consideradas teóricamente posibles en humanos y animales tratados con carprofeno, y pueden tener relevancia clínica en medicina veterinaria. En la mayoría de los casos, el uso concomitante no está estrictamente contraindicado, pero requiere vigilancia clínica y control de parámetros bioquímicos según corresponda.

Aspirina: El uso concurrente de aspirina y carprofeno puede reducir las concentraciones plasmáticas del carprofeno y aumentar el riesgo de efectos gastrointestinales (melena, hemorragia digestiva).
No se recomienda la administración conjunta. Si se reemplaza un AINE por aspirina, se sugiere un período de lavado de varios días antes de iniciar el nuevo tratamiento.

Corticoesteroides: La administración simultánea de glucocorticoides y carprofeno incrementa significativamente el riesgo de úlceras gastrointestinales y perforaciones.
Evitar la combinación o asegurar una vigilancia clínica estrecha si no puede evitarse.

Digoxina: El carprofeno puede aumentar las concentraciones séricas de digoxina, lo que puede potenciar su toxicidad, especialmente en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada.
Usar con precaución y monitorizar niveles plasmáticos si es posible.

Fármacos con alta unión a proteínas plasmáticas: Incluyen fenitoína, ácido valproico, anticoagulantes orales, salicilatos, sulfonamidas, antidiabéticos tipo sulfonilureas, entre otros. El carprofeno tiene una unión proteica cercana al 99%, por lo que puede desplazar a otros fármacos altamente ligados a proteínas, incrementando sus niveles plasmáticos y duración del efecto. En general, estas interacciones suelen ser leves, pero requieren control clínico.

Fenobarbital, Rifampicina y otros inductores enzimáticos: Estos agentes pueden inducir las enzimas hepáticas metabolizadoras, aumentando la producción de metabolitos hepatotóxicos del carprofeno. Por tanto, su uso conjunto no es recomendable. Se aconseja evitar combinaciones con fenobarbital u otras drogas que potencien el metabolismo hepático.

Furosemida: La administración concomitante de carprofeno y furosemida puede reducir la respuesta diurética y la tasa de filtración glomerular.
Se ha reportado disminución de la TFG en perros tratados con ambos fármacos durante 8 días consecutivos. Monitorizar función renal y respuesta diurética.

Inhibidores de la enzima comvertidora de angiotensina (ECA): Ejemplos: benazepril, enalapril. Ambos reducen el flujo sanguíneo renal, por lo que su combinación con AINE (incluido el carprofeno) puede aumentar el riesgo de daño renal, especialmente en pacientes geriátricos o deshidratados. Aunque algunos estudios con otros AINE no evidenciaron efectos adversos, se recomienda precaución y control renal durante la terapia conjunta.

Metotrexato: El uso concomitante con carprofeno (u otros AINE) puede incrementar la toxicidad del metotrexato, debido a su desplazamiento proteico y reducción del aclaramiento renal. Se requiere control estrecho y ajuste de dosis.

Probenecida:  El probenecid inhibe la excreción renal del carprofeno, elevando significativamente sus niveles plasmáticos y vida media. Evitar la combinación o reducir la dosis del carprofeno en caso de administración simultánea.

Última actualización: 17/10/2025 11:46

Carprofeno

Carprofeno 20 mg por comprimido

Caninos

Como antiinflamatorio/analgésico:

a) 4,4 mg/kg PO; se puede administrar 1 vez por día o dividido en 2 tomas diarias; redondear la dosis hasta el medio comprimido más cercano. Para dolor posoperatorio, administrar 2 horas antes del procedimiento quirúrgico. La formulación inyectable se dosifica como el producto oral, pero administrada por vía SC (prospecto del envase; Rimadyl® Pfizer).

b) Dolor quirúrgico: 4 mg/kg, oral, IM o SC, 1 toma. Dolor/inflamación (no quirúrgico): 2,2 mg/kg oral SID-TID 

Como analgésico/antiinflamatorio: se recomienda extrema cautela, en especial en el tratamiento prolongado.

a)Para dolor quirúrgico: 1-4 mg/kg SC, pre o posoperatorio. La analgesia puede durar 12-18 horas. Un nivel de 1-2 mg/kg SC, brinda eficacia similar a la de la dosis más alta, y es más seguro

b) 2 mg/kg/SID PO; administrar sólo 2 días

c)Menos de 1 mg/kg/día, PO, 2 a 3 aplicaciones

d)Para el dolor quirúrgico: 2 mg/kg o menos (peso magro) SC una vez en el momento de la inducción.

•CONEJOS/ROEDORES/PEQUEÑOS MAMIFEROS: a)Conejos: para dolor articular crónico: 2,2 mg/kg, TID. PO (lvey y Morrisey, 2000). b)Ratas: 5 mg/kg SC o 5-10 mg/kg PO. Chinchillas: 4 mg/kg SC SID (Adamcak y Otten, 2000). c)1-4 mg/kg/TID-SID PO ( Bays, 2006). •EQUINOS: (Nota: droga clase 4 ARCI UCGFS) a)Como analgésico/antiinflamatorio: 0,7 mg/kg IV, 1 toma (Clark y Clark, 1999), b)0,7 mg/kg IV, una toma; se puede continuar con 0,7 mg/kg PO (granulado, mezclado con poco alimento) durante un período de hasta 4-9 días, según la respuesta clínica (información en el prospecto del envase; Rimadyl® Large Animal Solution, Rimadyl Granules® - Pfizer UK). •BOVINOS: a) En los bovinos (

Alivio del dolor y la inflamación asociado principalmente a osteoartritis crónica y otros procesos articulares degenerativos, con evidencia de beneficio clínico en tratamientos a largo plazo (>28 días) y bajo riesgo de reacciones adversas graves.​

  • Tratamiento del dolor postoperatorio en cirugías ortopédicas y de tejidos blandos, así como en procedimientos dentales.
  • Manejo de lesiones de tejidos blandos (traumatismos, esguinces).
  • Puede utilizarse como tratamiento adyuvante de ciertas neoplasias y está en investigación por su posible efecto antineoplásico en tumores con hiperexpresión de COX-2.​
  • En Europa está aprobado también para bovinos y (puntualmente) para gatos, aunque estos últimos pueden presentar problemas tras varias dosis.
  • Su uso debe ser cauteloso en animales gerontes, pacientes con enfermedades crónicas (intestinales, hepáticas o renales) y está contraindicado en perros con trastornos hemorrágicos o antecedentes de reacciones graves a AINE propiónicos.
  • No está recomendado en cachorros menores de 6 semanas, perras gestantes, lactantes ni en animales destinados a la reproducción.

  • Analgésico: Alivia el dolor agudo y crónico, principalmente de origen musculoesquelético y postoperatorio en perros (p. ej., displasia de cadera/codo, osteocondritis disecante, cirugías ortopédicas y tejidos blandos).​
  • Antiinflamatorio: Disminuye la inflamación en enfermedades articulares degenerativas y lesiones de tejidos blandos.
  • Antipirético: Reduce la fiebre.
  • Antiartrítico: Indicado para osteoartritis y otras patologías articulares crónicas.​
  • Antineoplásico adyuvante: Se está investigando su potencial como complemento en el tratamiento de tumores con hiperexpresión de COX-2.

El carprofeno inhibe principalmente las enzimas ciclooxigenasa (COX-2 en perros) y fosfolipasa A₂, bloqueando así la síntesis de prostaglandinas responsables del dolor, inflamación y fiebre. Tiene menor actividad inhibidora sobre COX-1, lo que disminuye el riesgo de efectos adversos digestivos, plaquetarios y renales respecto a otros AINE.

  • Absorción: El carprofeno administrado por vía oral en perros muestra alta biodisponibilidad (alrededor del 90%), alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en 1–3 horas tras la administración.​
  • Distribución: Se une en un 99% a las proteínas plasmáticas y presenta un bajo volumen de distribución (0,12–0,22 L/kg).​
  • Metabolismo: Se metaboliza en el hígado principalmente por glucuronidación y procesos oxidativos.​
  • Eliminación: La mayor parte (70–80%) de la dosis se elimina en heces y un 10–20% en la orina. Existen procesos de recirculación enterohepática.​
  • Vida media: En perros, la vida media de eliminación es de aproximadamente 13–18 horas. Esta vida media puede prolongarse en otras especies como caballos y gatos.

  • Gastrointestinales: Los más frecuentes son vómitos, diarrea, inapetencia y letargia, aunque la incidencia es baja (<2%). En casos raros puede presentarse úlcera o hemorragia gastrointestinal.​
  • Hepáticos: Raramente, puede causar daño hepatocelular o hepatopatía idiosincrática. Este riesgo aumenta en animales gerontes y aquellos con enfermedades hepáticas preexistentes; debe monitorearse la función hepática ante tratamientos prolongados.​
  • Renales: Puede provocar nefrotoxicidad, especialmente en pacientes deshidratados, hipovolémicos o con insuficiencia renal previa.​
  • Reacciones de hipersensibilidad: Se documentan reacciones alérgicas o cutáneas severas, aunque poco comunes.​
  • Otros: Hay informes aislados de alteraciones hematológicas, incluyendo trombocitopenia y anemia.
  • Incidencia: La mayoría de los efectos adversos son raros, pero el riesgo aumenta en tratamientos prolongados, animales de riesgo o ante uso combinado con otros AINEs o corticoesteroides

  • Trastornos hemorrágicos: Contraindicado en perros con hemopatías (ej. enfermedad de von Willebrand) o problemas de coagulación.​
  • Reacciones previas a AINEs: Contraindicado en animales que hayan presentado reacciones adversas graves al carprofeno o a otros AINEs propiónicos.​
  • Pacientes gerontes o con enfermedades crónicas: Debe usarse con precaución en animales de edad avanzada o con enfermedades hepáticas, renales o intestinales preexistentes, debido al mayor riesgo de toxicidad.​
  • Estado reproductivo: No utilizar en perros menores de 6 semanas, perras gestantes o lactantes, ni en reproductores, ya que no hay evidencia de seguridad suficiente para estos grupos.​
  • Deshidratación, hipovolemia o depleción de sodio: Elevan el riesgo de nefrotoxicidad y deben evitarse durante el tratamiento.​
  • No combinar con otros AINEs o corticoides: Por el riesgo aumentado de efectos adversos digestivos, renales o hemorrágicos.​

Gatos y especies no caninas: Información insuficiente para su uso seguro y eficiente a largo plazo; uso restringido y bajo control estricto veterinario.

Cuadro clínico y hallazgos reportados
La toxicidad por carprofeno puede variar desde signos gastrointestinales leves hasta hepatotoxicidad, nefrotoxicidad y, en exposiciones masivas, signos neurológicos. Los síntomas más frecuentemente reportados en perros incluyen vómitos, letargia, diarrea, anorexia, elevación de enzimas hepáticas y alteraciones renales; en gatos los signos más comunes son vómitos, anorexia, letargia, azotemia y diarrea. Casos de hepatotoxicidad idiosincrática en perros han sido descritos (ictericia, incremento marcado de ALT/AST, necrosis hepática en algunos informes). 


Datos de vigilancia (APCC / bases de datos)
La vigilancia poscomercialización muestra una variabilidad significativa entre pacientes en la respuesta a sobredosis agudas o crónicas. Se han documentado miles de exposiciones en bases de control de envenenamientos (APCC) con una proporción de animales sintomáticos que presentan los signos arriba descritos; los análisis de estas bases se han usado para establecer umbrales aproximados de riesgo. 

Umbrales y rangos reportados (orientativos)
  • Se han descrito vómitos con dosis relativamente bajas en algunos individuos: informes basados en APCC/series clinico-epidemiológicas sugieren que síntomas gastrointestinales pueden observarse a partir de ~4–6 mg/kg en gatos y en algunos perros (valores informados en bases APCC).
  • Las dosis asociadas con riesgo renal reportadas en bases retrospectivas/osservacionales son del orden de ~8 mg/kg en gatos y ~50 mg/kg en perros (datos de APCC/series; son orientativos y existen variaciones entre casos).
  • En estudios experimentales controlados se informó que perros toleraron dosis repetidas considerablemente superiores a la posología terapéutica sin efectos graves en condiciones controladas, aunque la experiencia clínica postcomercialización documenta pacientes con sensibilidad idiosincrática incluso a dosis terapéuticas. 
Manejo y recomendaciones clínicas ante sobredosis

  • 1. Evaluación inicial
    • Historia (cantidad y tiempo de ingestión), examen físico y evaluación de signos clínicos (vómitos, melena, ictericia, poliuria/polidipsia, letargia, dolor abdominal).
    • Establecer si la ingestión fue reciente (ventana para emesis) y si hay riesgo de aspiración o convulsiones que contraindiquen inducir emesis.
  • 2. Descontaminación gastrointestinal
    • Inducción de emesis si la ingestión fue reciente y no existe contraindicación (p. ej. animales sintomáticos con alto riesgo de aspiración).
    • Carbón activado: indicado tras ingestiones potencialmente tóxicas; dosis típicas reportadas en la literatura: 1–4 g/kg (una sola administración) (ajustar según tolerancia y vía). Repetir según protocolo y riesgo de reexposición por liberación prolongada.
  • 3. Soporte y monitorización
    • Fluidoterapia intravenosa: si existe riesgo/signos de afectación renal o para promover eliminación y mantener perfusión renal; monitorizar diuresis, electrolitos y signos vitales.
    • Monitoreo de función renal y hepática: medir creatinina, BUN, ALT/AST, bilirrubina, albúmina; repetir seriadamente según gravedad.
    • Gastroprotección: si hay signos o riesgo gastrointestinal (melena, vómitos persistentes), emplear sucralfato (coating) y/o inhibidores de bomba de protones (p. ej. omeprazol) o antagonistas H2 según indicación clínica.
  • 4. Tratamiento sintomático específico
    • Antieméticos: maropitant (uso veterinario común) u otros según disponibilidad y tolerancia.
    • Si hay signos de hepatotoxicidad: suspender inmediatamente el AINE, soporte hepático (fluidoterapia, protectores hepáticos según protocolo clínico) y seguimiento seriado de enzimas hepáticas; en casos graves, hospitalización y consideración de medidas avanzadas. La hepatotoxicidad atribuible a carprofen suele ser idiosincrática en algunos perros; la retirada temprana y el soporte suelen llevar a recuperación en muchos casos.
  • 5. Indicaciones para tratamiento agresivo / derivación
    • Casos con ingestión masiva, oliguria/anuria, azotemia progresiva, coagulopatía o fallo hepático agudo deben ser manejados de forma intensiva y considerar derivación a un centro de medicina de urgencias; en centros con recursos, opciones como terapia de reemplazo renal o técnicas extracorpóreas (p. ej. intercambio plasmático, en circunstancias específicas) han sido utilizadas en intoxicaciones graves por AINEs.
  • 6. Antídotos/terapias eliminatorias
    • No existe un antídoto específico para carprofen. Las medidas se centran en descontaminación precoz, soporte y medidas para proteger tracto GI y riñones; en ingestas extremas, terapias extracorpóreas (si están indicadas y disponibles) pueden considerarse caso por caso. 

Resumen práctico (pasos inmediatos frente a ingestión conocida o sospechada)

  • Valorar tiempo desde la ingestión y estado clínico.
  • Si ingestion reciente y sin contraindicaciones: inducir emesis y administrar carbón activado.
  • Iniciar fluidoterapia si hay riesgo renal o signos sistémicos; monitorizar diuresis y parámetros renales.
  • Administrar gastroprotectores y antieméticos según necesidad; medir y repetir pruebas hepáticas y renales.
  • Consultar/derivar a centro de urgencias si la dosis es masiva o el animal evoluciona con fallo orgánico. 

El fabricante señala que no se ha establecido la seguridad del uso de carprofeno en perros menores de 6 semanas de edad, perras gestantes, machos o hembras destinados a la reproducción, ni en perras en período de lactancia (Pfizer Animal Health, Rimadyl® Data Sheet, 2020).

En estudios experimentales realizados en ratas, la administración de carprofeno a dosis de hasta 20 mg/kg durante los días 7 a 15 de gestación no produjo efectos teratogénicos, pero sí se observó un retraso en el parto y un aumento en el número de mortinatos, indicando un posible efecto adverso sobre el proceso de gestación y el parto (European Medicines Agency – EMA, Carprofen Summary of Product Characteristics, 2018; Papich, M.G. Saunders Handbook of Veterinary Drugs, 2021).

Diversas revisiones farmacológicas y estudios clínicos en veterinaria (Boothe, 2012; Plumb, 2020) coinciden en que no existen evidencias suficientes que garanticen la inocuidad del carprofeno durante la gestación o la lactancia, y que su empleo en estos periodos solo debe considerarse cuando los beneficios terapéuticos superen los riesgos potenciales.

Por ello, se recomienda evitar su uso rutinario en hembras preñadas o lactantes, limitándolo a casos clínicos estrictamente justificados y bajo control veterinario.

Aunque el fabricante no describe interacciones medicamentosas específicas en el prospecto, advierte que el carprofeno debe evitarse o administrarse bajo estricta supervisión en pacientes que reciben medicaciones ulcerogénicas (como glucocorticoides u otros AINE).
Si bien algunos autores recomiendan un período de “lavado” de varios días al cambiar de un AINE a otro, no existe evidencia concluyente que lo justifique, salvo en el caso de la aspirina, donde sí se considera prudente dejar un intervalo de varios días.

Las siguientes interacciones han sido documentadas o consideradas teóricamente posibles en humanos y animales tratados con carprofeno, y pueden tener relevancia clínica en medicina veterinaria. En la mayoría de los casos, el uso concomitante no está estrictamente contraindicado, pero requiere vigilancia clínica y control de parámetros bioquímicos según corresponda.

Aspirina: El uso concurrente de aspirina y carprofeno puede reducir las concentraciones plasmáticas del carprofeno y aumentar el riesgo de efectos gastrointestinales (melena, hemorragia digestiva).
No se recomienda la administración conjunta. Si se reemplaza un AINE por aspirina, se sugiere un período de lavado de varios días antes de iniciar el nuevo tratamiento.

Corticoesteroides: La administración simultánea de glucocorticoides y carprofeno incrementa significativamente el riesgo de úlceras gastrointestinales y perforaciones.
Evitar la combinación o asegurar una vigilancia clínica estrecha si no puede evitarse.

Digoxina: El carprofeno puede aumentar las concentraciones séricas de digoxina, lo que puede potenciar su toxicidad, especialmente en pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada.
Usar con precaución y monitorizar niveles plasmáticos si es posible.

Fármacos con alta unión a proteínas plasmáticas: Incluyen fenitoína, ácido valproico, anticoagulantes orales, salicilatos, sulfonamidas, antidiabéticos tipo sulfonilureas, entre otros. El carprofeno tiene una unión proteica cercana al 99%, por lo que puede desplazar a otros fármacos altamente ligados a proteínas, incrementando sus niveles plasmáticos y duración del efecto. En general, estas interacciones suelen ser leves, pero requieren control clínico.

Fenobarbital, Rifampicina y otros inductores enzimáticos: Estos agentes pueden inducir las enzimas hepáticas metabolizadoras, aumentando la producción de metabolitos hepatotóxicos del carprofeno. Por tanto, su uso conjunto no es recomendable. Se aconseja evitar combinaciones con fenobarbital u otras drogas que potencien el metabolismo hepático.

Furosemida: La administración concomitante de carprofeno y furosemida puede reducir la respuesta diurética y la tasa de filtración glomerular.
Se ha reportado disminución de la TFG en perros tratados con ambos fármacos durante 8 días consecutivos. Monitorizar función renal y respuesta diurética.

Inhibidores de la enzima comvertidora de angiotensina (ECA): Ejemplos: benazepril, enalapril. Ambos reducen el flujo sanguíneo renal, por lo que su combinación con AINE (incluido el carprofeno) puede aumentar el riesgo de daño renal, especialmente en pacientes geriátricos o deshidratados. Aunque algunos estudios con otros AINE no evidenciaron efectos adversos, se recomienda precaución y control renal durante la terapia conjunta.

Metotrexato: El uso concomitante con carprofeno (u otros AINE) puede incrementar la toxicidad del metotrexato, debido a su desplazamiento proteico y reducción del aclaramiento renal. Se requiere control estrecho y ajuste de dosis.

Probenecida:  El probenecid inhibe la excreción renal del carprofeno, elevando significativamente sus niveles plasmáticos y vida media. Evitar la combinación o reducir la dosis del carprofeno en caso de administración simultánea.

Última actualización: 17/10/2025 11:46