Grifotriaxona

Ámbito de Acción: Antimicrobianos

Laboratorio

Chile

Presentación
Envase conteniendo 1 frasco-ampolla y solvente.
Dosis Práctica
Debido a las variaciones en los requerimientos según la especie, la condición clínica y la formulación utilizada, no se recomienda establecer una dosis práctica general. Para asegurar un uso seguro y eficaz, se debe consultar la posología específica por especie y presentación incluida en este mismo vademécum.

Principio Activo

Ceftriaxona Sódica

Composición

Cada frasco-ampolla contiene: Ceftriaxona Sal Sódica 1 g.

Especies

Caninos y Felinos

Posología

Como fármaco alternativo para la borreliosis de Lyme:

  • 25 mg/kg IV o SC, 1 vez al día durante 14–30 días.
Para infecciones susceptibles:

  • 50 mg/kg IM o SC cada 12 horas (1–2 veces al día).

Infecciones graves: causadas por bacterias Gram-negativas o septicemia, en regímenes similares a medicina humana. Posología usual extrapolada/adoptada en clínica veterinaria:

  • 20–50 mg/kg IV cada 24 h (en infecciones moderadas).
  • 40-50 mg/kg IV cada 12–24 h, ajustando a función renal. (otros autores inf. moderadas)
  • 50–75 mg/kg IV cada 12–24 h (en infecciones severas).
Investigaciones sugieren buena distribución en tejidos (especialmente SNC y líquido cefalorraquídeo).

Como alternativa para borreliosis de Lyme:

  • 25 mg/kg IV o SC, 1 vez al día por 14–30 días.
Extrapola regímenes similares a caninos:

  • 20–50 mg/kg IV o IM cada 24 h.
Debido al riesgo de precipitación biliar (descrita también en humanos), se prefiere limitar uso prolongado.

Dosis comúnmente usada en práctica hospitalaria felina:

  • 25–40 mg/kg IV cada 24 h.

Equinos:

Para infecciones susceptibles:

  • 25–50 mg/kg IV o IM cada 12-24 horas.
  • Se menciona que penetra bien en líquido cefalorraquídeo y hueso.
  • Es una opción costosa para equinos.
  • Buena penetración en tejidos profundos y articulaciones.


Indicaciones

Nota importante: en muchas jurisdicciones el uso de ceftriaxona en animales es off-label (extrafármaco) y debe basarse en evaluación clínica, cultivo y prueba de sensibilidad siempre que sea posible. Tener en cuenta diferencias pharmacocinéticas entre especies 

Indicaciones principales

  • Infecciones sistémicas graves: bacteriemia/sepsis o infecciones potencialmente mortales por bacterias susceptibles cuando se requiere un antibiótico parenteral de amplio espectro.
  • Infecciones por Enterobacteriaceae sensibles: útil cuando los enterobacterias son la causa y otras opciones más económicas o seguras han fallado o no son apropiadas.
  • Infecciones del sistema nervioso central (meningitis / neuroborreliosis): debido a su buena penetración en el SNC, puede considerarse para infecciones del SNC por patógenos susceptibles (preferir confirmar etiología y sensibilidad).
  • Enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi): casos seleccionados, su actividad contra B. burgdorferi y la penetración tisular la hacen una opción potencial para formas diseminadas o neuroborreliosis; sin embargo, en animales la evidencia y recomendaciones varían y a menudo se prefieren tetraciclinas o regímenes específicos según consenso.
  • Infecciones urinarias complicadas / piel y tejidos blandos (seleccionadas): puede usarse en infecciones severas o cuando el patógeno aislado es sensible y se prefieren dosis parenterales por gravedad o absorción oral inadecuada. Siempre guiado por cultivo.
  • Infecciones óseas o articulares graves: en casos en que el microorganismo aislado es susceptible y se necesita terapia parenteral prolongada; decisión según cultivo y farmacocinética. 

Acciones

1) Mecanismo de acción

  • La ceftriaxona es una cefalosporina de 3.ª generación (β-lactámico) bactericida. Inhibe la síntesis de la pared celular bacteriana mediante unión y bloqueo de las proteínas fijadoras de penicilina (PBPs), lo que provoca lisis por pérdida de integridad de la pared. Este mecanismo es el habitual de los β-lactámicos; la acción es dependiente del tiempo (tiempo por encima de la CMI — T > MIC). 

2) Espectro antimicrobiano y características generales

  • Mayor actividad frente a bacilos Gram-negativos (Enterobacteriaceae: E. coli, Klebsiella, Proteus, etc.) respecto a cefalosporinas de 1.ª y 2.ª generación. Mantiene actividad útil frente a varios cocos Gram-positivos (especialmente estreptococos), aunque la potencia frente a estafilococos suele ser menor que la de cefalosporinas de generaciones anteriores.
  • Actividad frente a Borrelia burgdorferi, lo que la convierte en una opción parenteral para formas diseminadas/neuroborreliosis en determinadas circunstancias clínicas.
  • No es fiable frente a bacterias productoras de ESBL; la presencia de β-lactamasas de espectro extendido y otros mecanismos de resistencia puede inactivar la ceftriaxona. Por ello es esencial cultivo y antibiograma en infecciones graves. 

3) Propiedades farmacodinámicas / farmacocinéticas relevantes (resumen veterinario)

  • Bactericida, tiempo-dependiente: la eficacia se correlaciona con el porcentaje del intervalo de dosis durante el cual la concentración plasmática se mantiene por encima de la CMI del microorganismo.
  • Vida media prolongada (en humanos notablemente larga, lo que facilita dosis una vez al día); en perros y gatos la farmacocinética presenta diferencias — varios estudios en perros y gatos muestran biodisponibilidad tras IV/IM/SC y variabilidad en vida media y eliminación entre especies, de modo que los regímenes humanos no se trasladan de forma directa. Plumb y estudios específicos veterinarios advierten sobre estas diferencias.
  • Distribución amplia: buena penetración tisular, incluida penetración en el SNC (especialmente en presencia de inflamación meníngea) y buena difusión a tejidos blandos; útil en infecciones sistémicas y en algunas formas de meningitis/neurológicas.
  • Eliminación mixta: excreción renal y biliar; la proporción renal vs biliar varía por especie. Esto condiciona la dosificación en animales con insuficiencia renal o hepática y la aparición de acumulación o efectos biliares en algunas especies. 

4) Ventajas comparativas en medicina veterinaria

  • Amplio espectro para Gram-negativos; alternativa útil cuando aminoglucósidos no son apropiados por toxicidad o cuando otras opciones han fallado
  • Menor riesgo nephrotóxico relativo comparado con aminoglucósidos. 
5) Limitaciones y consideraciones clínicas importantes

  • Resistencia emergente: uso de ceftriaxona (y 3.ª generación en general) está asociado a selección de bacterias con ESBL u otros mecanismos; su uso debe ser prudente y guiado por antibiograma siempre que sea posible.
  • Diferencias entre especies: la farmacocinética en perros y gatos puede diferir sustancialmente de la humana (vida media, excreción, Vd), por lo que las pautas posológicas deben basarse en estudios veterinarios disponibles y/o recomendaciones de fuentes como Plumb o monografías.
  • Interacción calcio-ceftriaxona: deben evitarse mezclas simultáneas en vía IV con soluciones que contengan calcio (riesgo de precipitados con calcio en neonatos y en soluciones parenterales — advertencia en fichas farmacéuticas). Evitar coadministración simultánea con soluciones ricas en calcio.
  • Reacciones de hipersensibilidad: como otros β-lactámicos, puede producir reacciones alérgicas. 
6) Implicación práctica para el clínico veterinario

  • Usar ceftriaxona principalmente en infecciones graves donde su espectro y penetración (incluido SNC) son clínicamente deseables y cuando cultivo/antibiograma no contraindiquen su uso. Plumb enfatiza su utilidad frente a Enterobacteriaceae susceptibles y cuando aminoglucósidos no son adecuados.
  • En infecciones de Lyme diseminadas o neuroborreliosis puede considerarse como opción parenteral, aunque las guías veterinarias y evidencia específica deben consultarse para cada caso y especie.
  • Ajustar pauta y ruta (IV/IM/SC) según especie, estado clínico y estudios farmacocinéticos disponibles; documentar uso extralabel cuando corresponda. 

Farmacocinética

La ceftriaxona no se absorbe por vía oral, por lo que debe administrarse exclusivamente por vía parenteral; presenta amplia distribución tisular y en humanos muestra una elevada unión a proteínas plasmáticas (95–98%), mientras que en perros esta fracción es considerablemente menor (25%). En personas penetra al sistema nervioso central, alcanzando mayores concentraciones en líquido cefalorraquídeo cuando las meninges están inflamadas; atraviesa la placenta y pasa a la leche en bajas cantidades sin haberse descrito efectos adversos en neonatos. Su eliminación ocurre por vías renales y extrarrenales, con una vida media de 6–11 horas en humanos. En perros, la biodisponibilidad tras inyecciones IM o SC es equivalente a la vía IV, con concentraciones máximas más rápidas por vía IM (≈30 min) que SC (≈80 min), y con valores pico superiores por vía IM aunque con áreas bajo la curva similares; la vida media es de 0,88 h (IV), 1,17 h (IM) y 1,73 h (SC). Un estudio sugiere que 1–2 aplicaciones IM o SC diarias de 50 mg/kg serían adecuadas para la mayoría de las infecciones susceptibles en perros. En gatos, la ceftriaxona muestra buena absorción tanto por vía IM como SC, con una vida media de eliminación de 1,5–2 horas y sin datos disponibles sobre su unión a proteínas plasmáticas 

Efectos Adversos

La ceftriaxona en medicina veterinaria no están completamente definidos debido a su uso limitado en animales; sin embargo, se conocen reacciones reportadas en humanos que pueden o no ser extrapolables a perros y gatos. Entre los efectos hematológicos descritos se incluyen eosinofilia (6%), trombocitosis (5%), leucopenia (2%) y, con menor frecuencia, anemia, neutropenia, linfopenia y trombocitopenia. Aproximadamente un 2–4% de los pacientes presentan diarrea. En perros, dosis muy elevadas (≈100 mg/kg/día) han producido formación de “barro biliar”. También se han documentado reacciones de hipersensibilidad, principalmente erupciones cutáneas. Asimismo, entre el 1–3% de los pacientes se han observado aumentos en enzimas hepáticas, nitrógeno ureico sanguíneo, creatinina sérica y presencia de cilindros urinarios. La administración por vía intramuscular puede generar dolor en el sitio de inyección.

Contraindicaciones

Las únicas contraindicaciones absolutas para el uso de ceftriaxona son los antecedentes de hipersensibilidad a las cefalosporinas, considerando que hasta un 16% de los pacientes con alergia documentada a penicilinas pueden mostrar reactividad cruzada, aunque la relevancia clínica de este dato en medicina veterinaria no está completamente establecida. Debe utilizarse con precaución en animales que presenten alteraciones de la síntesis de vitamina K, tales como enfermedades hepáticas graves, o en aquellos que reciban suplementación con vitamina K, debido a reportes poco frecuentes de prolongación del tiempo de sangrado en humanos. Asimismo, puede requerirse ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia renal, aunque generalmente no es necesario a menos que exista uremia severa o deterioro hepático concomitante que comprometa adicionalmente la eliminación del fármaco.

Sobredosis

La información sobre sobredosificación con ceftriaxona en medicina veterinaria es limitada; en caso de administrarse una dosis excesiva, los pacientes deben mantenerse bajo vigilancia clínica estrecha y recibir tratamiento sintomático y de sostén según sea necesario, considerando monitoreo hematológico, hepático y renal debido a los efectos adversos descritos en exposiciones elevadas, aunque no existen antídotos específicos ni protocolos establecidos para intoxicación aguda por este fármaco.

Seguridad Reproductiva

La ceftriaxona no ha mostrado efectos teratogénicos en estudios realizados en ratas y ratones gestantes incluso cuando se administraron dosis equivalentes a hasta 20 veces la dosis aprobada; en medicina humana está clasificada por la FDA como categoría B para su uso durante la gestación, lo que indica que los estudios en animales no han demostrado riesgo fetal aunque no existan estudios adecuados en mujeres embarazadas, o bien que se ha observado algún efecto adverso en animales pero los estudios controlados en mujeres no han evidenciado riesgo para el feto durante el primer trimestre ni en los posteriores. La ceftriaxona se excreta en la leche en concentraciones bajas y es poco probable que represente un riesgo significativo para las crías lactantes.

Interacción Medicamentosa

Las interacciones medicamentosas de la ceftriaxona en medicina veterinaria provienen principalmente de datos en humanos y animales de laboratorio, y aunque no siempre contraindican su uso conjunto, requieren una evaluación clínica cuidadosa y monitoreo. El empleo concurrente de aminoglucósidos u otros fármacos nefrotóxicos, como anfotericina B, es controvertido, ya que las cefalosporinas pueden producir nefrotoxicidad aditiva, aunque esta interacción está bien documentada solo con cefaloridina; sin embargo, estudios in vitro han demostrado que las cefalosporinas pueden ejercer efectos sinérgicos o aditivos con aminoglucósidos frente a ciertas bacterias. Una interacción crítica corresponde al calcio: la administración concomitante de ceftriaxona con soluciones o productos que contienen calcio ha causado precipitados fatales de complejos calcio-ceftriaxona en pulmones y riñones de neonatos humanos, por lo que no debe mezclarse con calcio y se recomienda un intervalo mínimo de 48 horas entre su administración y la de soluciones cálcicas.

Última actualización: 25/11/2025 14:42

Ceftriaxona Sódica

Cada frasco-ampolla contiene: Ceftriaxona Sal Sódica 1 g.

Caninos y Felinos

Como fármaco alternativo para la borreliosis de Lyme:

  • 25 mg/kg IV o SC, 1 vez al día durante 14–30 días.
Para infecciones susceptibles:

  • 50 mg/kg IM o SC cada 12 horas (1–2 veces al día).

Infecciones graves: causadas por bacterias Gram-negativas o septicemia, en regímenes similares a medicina humana. Posología usual extrapolada/adoptada en clínica veterinaria:

  • 20–50 mg/kg IV cada 24 h (en infecciones moderadas).
  • 40-50 mg/kg IV cada 12–24 h, ajustando a función renal. (otros autores inf. moderadas)
  • 50–75 mg/kg IV cada 12–24 h (en infecciones severas).
Investigaciones sugieren buena distribución en tejidos (especialmente SNC y líquido cefalorraquídeo).

Como alternativa para borreliosis de Lyme:

  • 25 mg/kg IV o SC, 1 vez al día por 14–30 días.
Extrapola regímenes similares a caninos:

  • 20–50 mg/kg IV o IM cada 24 h.
Debido al riesgo de precipitación biliar (descrita también en humanos), se prefiere limitar uso prolongado.

Dosis comúnmente usada en práctica hospitalaria felina:

  • 25–40 mg/kg IV cada 24 h.

Equinos:

Para infecciones susceptibles:

  • 25–50 mg/kg IV o IM cada 12-24 horas.
  • Se menciona que penetra bien en líquido cefalorraquídeo y hueso.
  • Es una opción costosa para equinos.
  • Buena penetración en tejidos profundos y articulaciones.


Nota importante: en muchas jurisdicciones el uso de ceftriaxona en animales es off-label (extrafármaco) y debe basarse en evaluación clínica, cultivo y prueba de sensibilidad siempre que sea posible. Tener en cuenta diferencias pharmacocinéticas entre especies 

Indicaciones principales

  • Infecciones sistémicas graves: bacteriemia/sepsis o infecciones potencialmente mortales por bacterias susceptibles cuando se requiere un antibiótico parenteral de amplio espectro.
  • Infecciones por Enterobacteriaceae sensibles: útil cuando los enterobacterias son la causa y otras opciones más económicas o seguras han fallado o no son apropiadas.
  • Infecciones del sistema nervioso central (meningitis / neuroborreliosis): debido a su buena penetración en el SNC, puede considerarse para infecciones del SNC por patógenos susceptibles (preferir confirmar etiología y sensibilidad).
  • Enfermedad de Lyme (Borrelia burgdorferi): casos seleccionados, su actividad contra B. burgdorferi y la penetración tisular la hacen una opción potencial para formas diseminadas o neuroborreliosis; sin embargo, en animales la evidencia y recomendaciones varían y a menudo se prefieren tetraciclinas o regímenes específicos según consenso.
  • Infecciones urinarias complicadas / piel y tejidos blandos (seleccionadas): puede usarse en infecciones severas o cuando el patógeno aislado es sensible y se prefieren dosis parenterales por gravedad o absorción oral inadecuada. Siempre guiado por cultivo.
  • Infecciones óseas o articulares graves: en casos en que el microorganismo aislado es susceptible y se necesita terapia parenteral prolongada; decisión según cultivo y farmacocinética. 

1) Mecanismo de acción

  • La ceftriaxona es una cefalosporina de 3.ª generación (β-lactámico) bactericida. Inhibe la síntesis de la pared celular bacteriana mediante unión y bloqueo de las proteínas fijadoras de penicilina (PBPs), lo que provoca lisis por pérdida de integridad de la pared. Este mecanismo es el habitual de los β-lactámicos; la acción es dependiente del tiempo (tiempo por encima de la CMI — T > MIC). 

2) Espectro antimicrobiano y características generales

  • Mayor actividad frente a bacilos Gram-negativos (Enterobacteriaceae: E. coli, Klebsiella, Proteus, etc.) respecto a cefalosporinas de 1.ª y 2.ª generación. Mantiene actividad útil frente a varios cocos Gram-positivos (especialmente estreptococos), aunque la potencia frente a estafilococos suele ser menor que la de cefalosporinas de generaciones anteriores.
  • Actividad frente a Borrelia burgdorferi, lo que la convierte en una opción parenteral para formas diseminadas/neuroborreliosis en determinadas circunstancias clínicas.
  • No es fiable frente a bacterias productoras de ESBL; la presencia de β-lactamasas de espectro extendido y otros mecanismos de resistencia puede inactivar la ceftriaxona. Por ello es esencial cultivo y antibiograma en infecciones graves. 

3) Propiedades farmacodinámicas / farmacocinéticas relevantes (resumen veterinario)

  • Bactericida, tiempo-dependiente: la eficacia se correlaciona con el porcentaje del intervalo de dosis durante el cual la concentración plasmática se mantiene por encima de la CMI del microorganismo.
  • Vida media prolongada (en humanos notablemente larga, lo que facilita dosis una vez al día); en perros y gatos la farmacocinética presenta diferencias — varios estudios en perros y gatos muestran biodisponibilidad tras IV/IM/SC y variabilidad en vida media y eliminación entre especies, de modo que los regímenes humanos no se trasladan de forma directa. Plumb y estudios específicos veterinarios advierten sobre estas diferencias.
  • Distribución amplia: buena penetración tisular, incluida penetración en el SNC (especialmente en presencia de inflamación meníngea) y buena difusión a tejidos blandos; útil en infecciones sistémicas y en algunas formas de meningitis/neurológicas.
  • Eliminación mixta: excreción renal y biliar; la proporción renal vs biliar varía por especie. Esto condiciona la dosificación en animales con insuficiencia renal o hepática y la aparición de acumulación o efectos biliares en algunas especies. 

4) Ventajas comparativas en medicina veterinaria

  • Amplio espectro para Gram-negativos; alternativa útil cuando aminoglucósidos no son apropiados por toxicidad o cuando otras opciones han fallado
  • Menor riesgo nephrotóxico relativo comparado con aminoglucósidos. 
5) Limitaciones y consideraciones clínicas importantes

  • Resistencia emergente: uso de ceftriaxona (y 3.ª generación en general) está asociado a selección de bacterias con ESBL u otros mecanismos; su uso debe ser prudente y guiado por antibiograma siempre que sea posible.
  • Diferencias entre especies: la farmacocinética en perros y gatos puede diferir sustancialmente de la humana (vida media, excreción, Vd), por lo que las pautas posológicas deben basarse en estudios veterinarios disponibles y/o recomendaciones de fuentes como Plumb o monografías.
  • Interacción calcio-ceftriaxona: deben evitarse mezclas simultáneas en vía IV con soluciones que contengan calcio (riesgo de precipitados con calcio en neonatos y en soluciones parenterales — advertencia en fichas farmacéuticas). Evitar coadministración simultánea con soluciones ricas en calcio.
  • Reacciones de hipersensibilidad: como otros β-lactámicos, puede producir reacciones alérgicas. 
6) Implicación práctica para el clínico veterinario

  • Usar ceftriaxona principalmente en infecciones graves donde su espectro y penetración (incluido SNC) son clínicamente deseables y cuando cultivo/antibiograma no contraindiquen su uso. Plumb enfatiza su utilidad frente a Enterobacteriaceae susceptibles y cuando aminoglucósidos no son adecuados.
  • En infecciones de Lyme diseminadas o neuroborreliosis puede considerarse como opción parenteral, aunque las guías veterinarias y evidencia específica deben consultarse para cada caso y especie.
  • Ajustar pauta y ruta (IV/IM/SC) según especie, estado clínico y estudios farmacocinéticos disponibles; documentar uso extralabel cuando corresponda. 

La ceftriaxona no se absorbe por vía oral, por lo que debe administrarse exclusivamente por vía parenteral; presenta amplia distribución tisular y en humanos muestra una elevada unión a proteínas plasmáticas (95–98%), mientras que en perros esta fracción es considerablemente menor (25%). En personas penetra al sistema nervioso central, alcanzando mayores concentraciones en líquido cefalorraquídeo cuando las meninges están inflamadas; atraviesa la placenta y pasa a la leche en bajas cantidades sin haberse descrito efectos adversos en neonatos. Su eliminación ocurre por vías renales y extrarrenales, con una vida media de 6–11 horas en humanos. En perros, la biodisponibilidad tras inyecciones IM o SC es equivalente a la vía IV, con concentraciones máximas más rápidas por vía IM (≈30 min) que SC (≈80 min), y con valores pico superiores por vía IM aunque con áreas bajo la curva similares; la vida media es de 0,88 h (IV), 1,17 h (IM) y 1,73 h (SC). Un estudio sugiere que 1–2 aplicaciones IM o SC diarias de 50 mg/kg serían adecuadas para la mayoría de las infecciones susceptibles en perros. En gatos, la ceftriaxona muestra buena absorción tanto por vía IM como SC, con una vida media de eliminación de 1,5–2 horas y sin datos disponibles sobre su unión a proteínas plasmáticas 

La ceftriaxona en medicina veterinaria no están completamente definidos debido a su uso limitado en animales; sin embargo, se conocen reacciones reportadas en humanos que pueden o no ser extrapolables a perros y gatos. Entre los efectos hematológicos descritos se incluyen eosinofilia (6%), trombocitosis (5%), leucopenia (2%) y, con menor frecuencia, anemia, neutropenia, linfopenia y trombocitopenia. Aproximadamente un 2–4% de los pacientes presentan diarrea. En perros, dosis muy elevadas (≈100 mg/kg/día) han producido formación de “barro biliar”. También se han documentado reacciones de hipersensibilidad, principalmente erupciones cutáneas. Asimismo, entre el 1–3% de los pacientes se han observado aumentos en enzimas hepáticas, nitrógeno ureico sanguíneo, creatinina sérica y presencia de cilindros urinarios. La administración por vía intramuscular puede generar dolor en el sitio de inyección.

Las únicas contraindicaciones absolutas para el uso de ceftriaxona son los antecedentes de hipersensibilidad a las cefalosporinas, considerando que hasta un 16% de los pacientes con alergia documentada a penicilinas pueden mostrar reactividad cruzada, aunque la relevancia clínica de este dato en medicina veterinaria no está completamente establecida. Debe utilizarse con precaución en animales que presenten alteraciones de la síntesis de vitamina K, tales como enfermedades hepáticas graves, o en aquellos que reciban suplementación con vitamina K, debido a reportes poco frecuentes de prolongación del tiempo de sangrado en humanos. Asimismo, puede requerirse ajuste de dosis en pacientes con insuficiencia renal, aunque generalmente no es necesario a menos que exista uremia severa o deterioro hepático concomitante que comprometa adicionalmente la eliminación del fármaco.

La información sobre sobredosificación con ceftriaxona en medicina veterinaria es limitada; en caso de administrarse una dosis excesiva, los pacientes deben mantenerse bajo vigilancia clínica estrecha y recibir tratamiento sintomático y de sostén según sea necesario, considerando monitoreo hematológico, hepático y renal debido a los efectos adversos descritos en exposiciones elevadas, aunque no existen antídotos específicos ni protocolos establecidos para intoxicación aguda por este fármaco.

La ceftriaxona no ha mostrado efectos teratogénicos en estudios realizados en ratas y ratones gestantes incluso cuando se administraron dosis equivalentes a hasta 20 veces la dosis aprobada; en medicina humana está clasificada por la FDA como categoría B para su uso durante la gestación, lo que indica que los estudios en animales no han demostrado riesgo fetal aunque no existan estudios adecuados en mujeres embarazadas, o bien que se ha observado algún efecto adverso en animales pero los estudios controlados en mujeres no han evidenciado riesgo para el feto durante el primer trimestre ni en los posteriores. La ceftriaxona se excreta en la leche en concentraciones bajas y es poco probable que represente un riesgo significativo para las crías lactantes.

Las interacciones medicamentosas de la ceftriaxona en medicina veterinaria provienen principalmente de datos en humanos y animales de laboratorio, y aunque no siempre contraindican su uso conjunto, requieren una evaluación clínica cuidadosa y monitoreo. El empleo concurrente de aminoglucósidos u otros fármacos nefrotóxicos, como anfotericina B, es controvertido, ya que las cefalosporinas pueden producir nefrotoxicidad aditiva, aunque esta interacción está bien documentada solo con cefaloridina; sin embargo, estudios in vitro han demostrado que las cefalosporinas pueden ejercer efectos sinérgicos o aditivos con aminoglucósidos frente a ciertas bacterias. Una interacción crítica corresponde al calcio: la administración concomitante de ceftriaxona con soluciones o productos que contienen calcio ha causado precipitados fatales de complejos calcio-ceftriaxona en pulmones y riñones de neonatos humanos, por lo que no debe mezclarse con calcio y se recomienda un intervalo mínimo de 48 horas entre su administración y la de soluciones cálcicas.

Última actualización: 25/11/2025 14:42