Buton
Ámbito de Acción: Digestivo
Laboratorio
Milab
Presentación
Dosis Práctica
Principio Activo
Atropina + papaverina
Composición
Especies
Posología
La combinación atropina + papaverina se emplea en medicina veterinaria principalmente como antiespasmódico para el tratamiento de cólicos gastrointestinales, distensión abdominal y otras alteraciones viscerales. Su uso es más común en perros que en gatos.
Dosis sugeridas:
Atropina:
- 0,02 a 0,04 mg/kg por vía SC, IM o IV lenta.
- La dosis máxima recomendada es de 0,04 mg/kg, y no debe superarse sin una justificación clínica específica (como intoxicaciones por organofosforados).
- Para usos preanestésicos o emergencias, puede administrarse por vía IV lenta con monitorización estricta de signos vitales.
Papaverina (en combinación):
- Si se administra como parte de una formulación combinada (ej. “Papaverina compuesta”), la dosis suele ser de 1 a 2 ml/10 kg de peso vivo, por vía IM o SC, cada 8-12 horas, dependiendo de la concentración exacta del producto.
- Cuando se utiliza papaverina sola, se han empleado dosis de 3 a 6 mg/kg IM, cada 8-12 horas.
- La dosis total debe ajustarse con base en el contenido exacto de atropina en la fórmula para evitar toxicidad.
Vía de administración:
- Subcutánea (SC) o intramuscular (IM) en la mayoría de los casos.
- Intravenosa lenta (IV) solo en situaciones críticas y bajo vigilancia profesional.
Advertencia importante:
- La atropina, en combinación o sola, puede causar efectos colaterales como taquicardia, midriasis, sequedad de mucosas, íleo paralítico o excitación nerviosa.
- Nunca superar los 0,04 mg/kg de atropina sin una justificación médica. La sobredosis puede ser grave o incluso fatal.
- En perros braquicéfalos, geriátricos o con enfermedades cardíacas, se recomienda evaluación previa antes de su administración.
La combinación atropina + papaverina se utiliza ocasionalmente en medicina veterinaria como espasmolítico, especialmente para tratar cólicos gastrointestinales, aunque su uso en gatos es mucho menos frecuente que en perros debido a la mayor sensibilidad felina a los anticolinérgicos.
Dosis sugeridas:
Atropina:
- 0,02 a 0,04 mg/kg por vía SC, IM o IV lenta.
- La dosis máxima de 0,04 mg/kg no debe ser superada sin una justificación clínica estricta (por ejemplo, intoxicación por organofosforados).
- En caso de preanestesia o urgencias, puede administrarse por vía IV, muy lentamente, para evitar efectos cardiovasculares indeseados.
Papaverina (en combinación):
- 3 a 6 mg/kg IM cada 8 a 12 horas, si se administra sola.
Cuando se encuentra en productos combinados, como “Papaverina compuesta” (papaverina + atropina + otros alcaloides), seguir las indicaciones del fabricante, ajustando la dosis en función del contenido de atropina para no superar el límite máximo de 0,04 mg/kg.
En gatos, lo más habitual es usar una dosis total ajustada entre 0,5 y 1 ml por cada 3-5 kg de peso, dependiendo de la concentración del preparado y del caso clínico.
Vía de administración:
- Subcutánea (SC) o intramuscular (IM) preferentemente.
- En situaciones agudas o de urgencia, intravenosa lenta (IV) bajo estricta vigilancia.
Advertencia importante:
- En gatos, la atropina debe utilizarse con extrema precaución. La sobredosificación puede provocar taquicardia severa, midriasis prolongada, íleo paralítico, desorientación y alteraciones neurológicas.
- Siempre monitorear signos vitales si se administra IV o si se emplean combinaciones con otros fármacos.
Dosis por Principio Activo
Atropina:
- Bovinos y caballos: 0,03 – 0,06 mg/kg
- Cerdos: 0,1 mg/kg
- Ovinos: 0,03 – 0,3 mg/kg
Papaverina:
- Bovinos y caballos: 0,3 – 0,54 mg/kg
- Cerdos: 1,1 mg/kg
- Ovinos: 0,3 – 3,3 mg/kg
Dosis del Producto Comercial Colimic® (Combinación Atropina + Papaverina)
- Bovinos y caballos: 1 – 2 mL/100 kg de peso, en dosis única
- Cerdos: 4 mL/100 kg de peso, en dosis única
- Ovinos: 1 – 12 mL/100 kg de peso, en dosis única
Indicaciones
La combinación de atropina y papaverina se utiliza como espasmolítico visceral en medicina veterinaria, especialmente en caninos, con uso más limitado en felinos. Está indicada principalmente para el tratamiento de:
- Cólicos gastrointestinales (espasmos del estómago e intestinos).
- Espasmos del tracto urinario y dolor visceral.
- Flatulencias severas acompañadas de distensión abdominal.
- Cistitis espasmódica, uretritis o dolor vesical.
- Trastornos hepáticos con dolor tipo cólico.
- Preanestesia o coadyuvante para evitar bradicardia (por la acción de la atropina).
También puede emplearse como coadyuvante en el manejo de dolor asociado a procesos espasmódicos del aparato digestivo o urogenital.
Acciones
Farmacocinética
La atropina se absorbe rápidamente tras la administración parenteral (IV, IM, SC), alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en pocos minutos. Se distribuye ampliamente en los tejidos, incluyendo el sistema nervioso central, gracias a su naturaleza lipofílica. Se metaboliza en el hígado y se elimina principalmente por la orina, en forma de metabolitos y droga sin cambios, con una vida media de eliminación de aproximadamente 2 horas en perros. Su inicio de acción es rápido (en minutos) y la duración del efecto varía entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo de la dosis y la vía de administración.
La papaverina, por su parte, presenta una absorción rápida por vía parenteral, aunque su biodisponibilidad oral en animales no está bien establecida. Se distribuye principalmente en el músculo liso, hígado y riñones. Se metaboliza en el hígado mediante mecanismos de oxidación y conjugación. Su eliminación es mayoritariamente urinaria en forma de metabolitos inactivos. En humanos, la vida media es de 1.5 a 2 horas, y se asume un rango similar en animales, aunque los datos específicos en perros y gatos son escasos. Dado su efecto vasodilatador directo sobre la musculatura lisa, sus efectos farmacodinámicos suelen manifestarse en pocos minutos tras la administración IV.
Efectos Adversos
Atropina, al ser un anticolinérgico, puede causar múltiples efectos adversos, especialmente cuando se utiliza a dosis elevadas o en animales sensibles. Entre los efectos más comunes se encuentran taquicardia, midriasis (dilatación pupilar), sequedad de mucosas, disminución del peristaltismo gastrointestinal (lo que puede derivar en íleo), retención urinaria y, ocasionalmente, excitación o delirio en animales sensibles, especialmente en gatos. En dosis altas, puede provocar hiperpirexia y alteraciones del sistema nervioso central.
Papaverina, aunque menos común en medicina veterinaria, puede producir hipotensión, bradicardia, náuseas, vómitos y, en algunos casos, letargo o ataxia leve. Debido a su acción vasodilatadora y efecto sobre el músculo liso, también puede inducir reacciones gastrointestinales leves, como diarrea o flatulencia. La administración intravenosa rápida puede causar colapso cardiovascular o arritmias transitorias.
Cuando se utilizan en combinación, estos efectos pueden potenciarse o modificarse, especialmente en animales con enfermedades cardíacas, hepáticas o renales preexistentes. Se recomienda vigilar signos clínicos y ajustar la dosis cuidadosamente, sobre todo en pacientes geriátricos o debilitado
Contraindicaciones
Sobredosis
En caso de sobredosis, los efectos tóxicos estarán principalmente relacionados con la atropina, dado que posee un margen terapéutico más estrecho en animales. La sobredosis de atropina puede provocar una estimulación central intensa seguida de depresión, manifestada por: taquicardia marcada, midriasis, mucosas secas, dificultad respiratoria, desorientación, hipertermia, ataxia, convulsiones, colapso cardiovascular e incluso la muerte. En felinos, se observan con frecuencia signos de agitación, vocalización intensa y comportamiento errático.
La sobredosis de papaverina, aunque menos documentada en medicina veterinaria, puede causar hipotensión severa, náuseas, vómitos, debilidad muscular, depresión del sistema nervioso central y arritmias cardíacas. Al ser un vasodilatador y espasmolítico, en dosis excesivas puede comprometer la perfusión sistémica.
Tratamiento: en casos de intoxicación aguda por atropina, se recomienda el uso de fisiostigmina como antídoto específico en dosis controladas, bajo monitoreo estricto. También pueden administrarse benzodiacepinas (como diazepam) para controlar las convulsiones y realizar medidas de soporte: fluidoterapia, enfriamiento si hay hipertermia, y oxigenoterapia si se compromete la respiración. Para papaverina, no existe antídoto específico, por lo que el tratamiento es sintomático y de soporte, controlando signos cardiovasculares y neurológicos.
En ambos casos, el pronóstico dependerá de la cantidad ingerida o administrada, la vía de administración y la prontitud del tratamiento. Se recomienda siempre consultar a un centro especializado en toxicología veterinaria ante cualquier sospecha de sobredosis.
Seguridad Reproductiva
Atropina atraviesa la barrera placentaria y puede alcanzar al feto. Aunque su uso ocasional durante procedimientos de emergencia o anestesia en animales gestantes no ha demostrado efectos teratogénicos significativos, no se recomienda su uso prolongado o repetido durante la gestación, especialmente durante el primer trimestre, salvo que el beneficio clínico lo justifique claramente. También se excreta en la leche materna, por lo que su uso en hembras lactantes debe evaluarse con precaución.
Papaverina, por otro lado, carece de estudios específicos en medicina veterinaria en cuanto a su seguridad durante la gestación o lactancia. En medicina humana, se ha descrito que puede cruzar la placenta y se ha asociado, en algunos casos, con efectos tóxicos fetales en modelos animales a dosis elevadas. Por ello, su uso en animales preñados o lactantes no está recomendado, salvo indicación estricta y con monitoreo veterinario.
En perros y gatos, la combinación debe evitarse durante la gestación y lactancia a menos que los beneficios superen los riesgos potenciales. En tales casos, se recomienda un seguimiento estrecho del estado clínico de la madre y, si se administra durante la lactancia, observar a las crías por signos de toxicidad.
Interacción Medicamentosa
La combinación de atropina con papaverina puede verse afectada por múltiples interacciones con otros fármacos comúnmente usados en medicina veterinaria. A continuación se detallan las más relevantes:
- Atropina puede potenciar sus efectos anticolinérgicos cuando se administra junto con otros medicamentos con actividad similar, como antihistamínicos, antipsicóticos fenotiazínicos, procainamida, amantadina o antidepresivos tricíclicos. Esto puede dar lugar a aumento de la frecuencia cardíaca, retención urinaria, íleo paralítico o hipertermia, especialmente en animales sensibles como los gatos.
- Cuando se utiliza con inhibidores de la colinesterasa (como neostigmina, piridostigmina o fisostigmina), se puede reducir o antagonizar el efecto de estos, por lo que no deben usarse simultáneamente, a menos que se utilicen como antídoto en caso de intoxicación por atropina.
- Papaverina, al ser un vasodilatador, puede potenciar el efecto hipotensor de otros medicamentos cardiovasculares como los bloqueadores de canales de calcio, nitratos, inhibidores de la ECA, diuréticos o anestésicos inhalatorios. Esta interacción puede inducir hipotensión significativa y síncope si no se ajustan las dosis.
- Puede haber interacción con medicamentos sedantes o depresores del sistema nervioso central, tales como opioides, barbitúricos o benzodiacepinas, intensificando la sedación y el riesgo de depresión respiratoria.
- La coadministración con fármacos simpaticomiméticos (como epinefrina) puede antagonizar los efectos vasodilatadores de papaverina y alterar la respuesta cardiovascular, por lo que se debe monitorear cuidadosamente la presión arterial y el ritmo cardíaco.
- En combinación con quinidina o procainamida, existe riesgo de potenciar los efectos antiarrítmicos y producir trastornos de conducción, como bloqueo AV o taquicardias ventriculares.
Dado que ambos principios activos tienen efectos significativos sobre el sistema nervioso autónomo y cardiovascular, cualquier coadministración debe hacerse bajo estricta supervisión veterinaria, con ajuste de dosis y monitoreo constante.
Última actualización: 04/08/2025 17:29
La combinación atropina + papaverina se emplea en medicina veterinaria principalmente como antiespasmódico para el tratamiento de cólicos gastrointestinales, distensión abdominal y otras alteraciones viscerales. Su uso es más común en perros que en gatos.
Dosis sugeridas:
Atropina:
- 0,02 a 0,04 mg/kg por vía SC, IM o IV lenta.
- La dosis máxima recomendada es de 0,04 mg/kg, y no debe superarse sin una justificación clínica específica (como intoxicaciones por organofosforados).
- Para usos preanestésicos o emergencias, puede administrarse por vía IV lenta con monitorización estricta de signos vitales.
Papaverina (en combinación):
- Si se administra como parte de una formulación combinada (ej. “Papaverina compuesta”), la dosis suele ser de 1 a 2 ml/10 kg de peso vivo, por vía IM o SC, cada 8-12 horas, dependiendo de la concentración exacta del producto.
- Cuando se utiliza papaverina sola, se han empleado dosis de 3 a 6 mg/kg IM, cada 8-12 horas.
- La dosis total debe ajustarse con base en el contenido exacto de atropina en la fórmula para evitar toxicidad.
Vía de administración:
- Subcutánea (SC) o intramuscular (IM) en la mayoría de los casos.
- Intravenosa lenta (IV) solo en situaciones críticas y bajo vigilancia profesional.
Advertencia importante:
- La atropina, en combinación o sola, puede causar efectos colaterales como taquicardia, midriasis, sequedad de mucosas, íleo paralítico o excitación nerviosa.
- Nunca superar los 0,04 mg/kg de atropina sin una justificación médica. La sobredosis puede ser grave o incluso fatal.
- En perros braquicéfalos, geriátricos o con enfermedades cardíacas, se recomienda evaluación previa antes de su administración.
La combinación atropina + papaverina se utiliza ocasionalmente en medicina veterinaria como espasmolítico, especialmente para tratar cólicos gastrointestinales, aunque su uso en gatos es mucho menos frecuente que en perros debido a la mayor sensibilidad felina a los anticolinérgicos.
Dosis sugeridas:
Atropina:
- 0,02 a 0,04 mg/kg por vía SC, IM o IV lenta.
- La dosis máxima de 0,04 mg/kg no debe ser superada sin una justificación clínica estricta (por ejemplo, intoxicación por organofosforados).
- En caso de preanestesia o urgencias, puede administrarse por vía IV, muy lentamente, para evitar efectos cardiovasculares indeseados.
Papaverina (en combinación):
- 3 a 6 mg/kg IM cada 8 a 12 horas, si se administra sola.
Cuando se encuentra en productos combinados, como “Papaverina compuesta” (papaverina + atropina + otros alcaloides), seguir las indicaciones del fabricante, ajustando la dosis en función del contenido de atropina para no superar el límite máximo de 0,04 mg/kg.
En gatos, lo más habitual es usar una dosis total ajustada entre 0,5 y 1 ml por cada 3-5 kg de peso, dependiendo de la concentración del preparado y del caso clínico.
Vía de administración:
- Subcutánea (SC) o intramuscular (IM) preferentemente.
- En situaciones agudas o de urgencia, intravenosa lenta (IV) bajo estricta vigilancia.
Advertencia importante:
- En gatos, la atropina debe utilizarse con extrema precaución. La sobredosificación puede provocar taquicardia severa, midriasis prolongada, íleo paralítico, desorientación y alteraciones neurológicas.
- Siempre monitorear signos vitales si se administra IV o si se emplean combinaciones con otros fármacos.
Dosis por Principio Activo
Atropina:
- Bovinos y caballos: 0,03 – 0,06 mg/kg
- Cerdos: 0,1 mg/kg
- Ovinos: 0,03 – 0,3 mg/kg
Papaverina:
- Bovinos y caballos: 0,3 – 0,54 mg/kg
- Cerdos: 1,1 mg/kg
- Ovinos: 0,3 – 3,3 mg/kg
Dosis del Producto Comercial Colimic® (Combinación Atropina + Papaverina)
- Bovinos y caballos: 1 – 2 mL/100 kg de peso, en dosis única
- Cerdos: 4 mL/100 kg de peso, en dosis única
- Ovinos: 1 – 12 mL/100 kg de peso, en dosis única
La combinación de atropina y papaverina se utiliza como espasmolítico visceral en medicina veterinaria, especialmente en caninos, con uso más limitado en felinos. Está indicada principalmente para el tratamiento de:
- Cólicos gastrointestinales (espasmos del estómago e intestinos).
- Espasmos del tracto urinario y dolor visceral.
- Flatulencias severas acompañadas de distensión abdominal.
- Cistitis espasmódica, uretritis o dolor vesical.
- Trastornos hepáticos con dolor tipo cólico.
- Preanestesia o coadyuvante para evitar bradicardia (por la acción de la atropina).
También puede emplearse como coadyuvante en el manejo de dolor asociado a procesos espasmódicos del aparato digestivo o urogenital.
La atropina se absorbe rápidamente tras la administración parenteral (IV, IM, SC), alcanzando concentraciones plasmáticas máximas en pocos minutos. Se distribuye ampliamente en los tejidos, incluyendo el sistema nervioso central, gracias a su naturaleza lipofílica. Se metaboliza en el hígado y se elimina principalmente por la orina, en forma de metabolitos y droga sin cambios, con una vida media de eliminación de aproximadamente 2 horas en perros. Su inicio de acción es rápido (en minutos) y la duración del efecto varía entre 30 minutos y 1 hora, dependiendo de la dosis y la vía de administración.
La papaverina, por su parte, presenta una absorción rápida por vía parenteral, aunque su biodisponibilidad oral en animales no está bien establecida. Se distribuye principalmente en el músculo liso, hígado y riñones. Se metaboliza en el hígado mediante mecanismos de oxidación y conjugación. Su eliminación es mayoritariamente urinaria en forma de metabolitos inactivos. En humanos, la vida media es de 1.5 a 2 horas, y se asume un rango similar en animales, aunque los datos específicos en perros y gatos son escasos. Dado su efecto vasodilatador directo sobre la musculatura lisa, sus efectos farmacodinámicos suelen manifestarse en pocos minutos tras la administración IV.
Atropina, al ser un anticolinérgico, puede causar múltiples efectos adversos, especialmente cuando se utiliza a dosis elevadas o en animales sensibles. Entre los efectos más comunes se encuentran taquicardia, midriasis (dilatación pupilar), sequedad de mucosas, disminución del peristaltismo gastrointestinal (lo que puede derivar en íleo), retención urinaria y, ocasionalmente, excitación o delirio en animales sensibles, especialmente en gatos. En dosis altas, puede provocar hiperpirexia y alteraciones del sistema nervioso central.
Papaverina, aunque menos común en medicina veterinaria, puede producir hipotensión, bradicardia, náuseas, vómitos y, en algunos casos, letargo o ataxia leve. Debido a su acción vasodilatadora y efecto sobre el músculo liso, también puede inducir reacciones gastrointestinales leves, como diarrea o flatulencia. La administración intravenosa rápida puede causar colapso cardiovascular o arritmias transitorias.
Cuando se utilizan en combinación, estos efectos pueden potenciarse o modificarse, especialmente en animales con enfermedades cardíacas, hepáticas o renales preexistentes. Se recomienda vigilar signos clínicos y ajustar la dosis cuidadosamente, sobre todo en pacientes geriátricos o debilitado
En caso de sobredosis, los efectos tóxicos estarán principalmente relacionados con la atropina, dado que posee un margen terapéutico más estrecho en animales. La sobredosis de atropina puede provocar una estimulación central intensa seguida de depresión, manifestada por: taquicardia marcada, midriasis, mucosas secas, dificultad respiratoria, desorientación, hipertermia, ataxia, convulsiones, colapso cardiovascular e incluso la muerte. En felinos, se observan con frecuencia signos de agitación, vocalización intensa y comportamiento errático.
La sobredosis de papaverina, aunque menos documentada en medicina veterinaria, puede causar hipotensión severa, náuseas, vómitos, debilidad muscular, depresión del sistema nervioso central y arritmias cardíacas. Al ser un vasodilatador y espasmolítico, en dosis excesivas puede comprometer la perfusión sistémica.
Tratamiento: en casos de intoxicación aguda por atropina, se recomienda el uso de fisiostigmina como antídoto específico en dosis controladas, bajo monitoreo estricto. También pueden administrarse benzodiacepinas (como diazepam) para controlar las convulsiones y realizar medidas de soporte: fluidoterapia, enfriamiento si hay hipertermia, y oxigenoterapia si se compromete la respiración. Para papaverina, no existe antídoto específico, por lo que el tratamiento es sintomático y de soporte, controlando signos cardiovasculares y neurológicos.
En ambos casos, el pronóstico dependerá de la cantidad ingerida o administrada, la vía de administración y la prontitud del tratamiento. Se recomienda siempre consultar a un centro especializado en toxicología veterinaria ante cualquier sospecha de sobredosis.
Atropina atraviesa la barrera placentaria y puede alcanzar al feto. Aunque su uso ocasional durante procedimientos de emergencia o anestesia en animales gestantes no ha demostrado efectos teratogénicos significativos, no se recomienda su uso prolongado o repetido durante la gestación, especialmente durante el primer trimestre, salvo que el beneficio clínico lo justifique claramente. También se excreta en la leche materna, por lo que su uso en hembras lactantes debe evaluarse con precaución.
Papaverina, por otro lado, carece de estudios específicos en medicina veterinaria en cuanto a su seguridad durante la gestación o lactancia. En medicina humana, se ha descrito que puede cruzar la placenta y se ha asociado, en algunos casos, con efectos tóxicos fetales en modelos animales a dosis elevadas. Por ello, su uso en animales preñados o lactantes no está recomendado, salvo indicación estricta y con monitoreo veterinario.
En perros y gatos, la combinación debe evitarse durante la gestación y lactancia a menos que los beneficios superen los riesgos potenciales. En tales casos, se recomienda un seguimiento estrecho del estado clínico de la madre y, si se administra durante la lactancia, observar a las crías por signos de toxicidad.
La combinación de atropina con papaverina puede verse afectada por múltiples interacciones con otros fármacos comúnmente usados en medicina veterinaria. A continuación se detallan las más relevantes:
- Atropina puede potenciar sus efectos anticolinérgicos cuando se administra junto con otros medicamentos con actividad similar, como antihistamínicos, antipsicóticos fenotiazínicos, procainamida, amantadina o antidepresivos tricíclicos. Esto puede dar lugar a aumento de la frecuencia cardíaca, retención urinaria, íleo paralítico o hipertermia, especialmente en animales sensibles como los gatos.
- Cuando se utiliza con inhibidores de la colinesterasa (como neostigmina, piridostigmina o fisostigmina), se puede reducir o antagonizar el efecto de estos, por lo que no deben usarse simultáneamente, a menos que se utilicen como antídoto en caso de intoxicación por atropina.
- Papaverina, al ser un vasodilatador, puede potenciar el efecto hipotensor de otros medicamentos cardiovasculares como los bloqueadores de canales de calcio, nitratos, inhibidores de la ECA, diuréticos o anestésicos inhalatorios. Esta interacción puede inducir hipotensión significativa y síncope si no se ajustan las dosis.
- Puede haber interacción con medicamentos sedantes o depresores del sistema nervioso central, tales como opioides, barbitúricos o benzodiacepinas, intensificando la sedación y el riesgo de depresión respiratoria.
- La coadministración con fármacos simpaticomiméticos (como epinefrina) puede antagonizar los efectos vasodilatadores de papaverina y alterar la respuesta cardiovascular, por lo que se debe monitorear cuidadosamente la presión arterial y el ritmo cardíaco.
- En combinación con quinidina o procainamida, existe riesgo de potenciar los efectos antiarrítmicos y producir trastornos de conducción, como bloqueo AV o taquicardias ventriculares.
Dado que ambos principios activos tienen efectos significativos sobre el sistema nervioso autónomo y cardiovascular, cualquier coadministración debe hacerse bajo estricta supervisión veterinaria, con ajuste de dosis y monitoreo constante.
Última actualización: 04/08/2025 17:29