Maalox comprimidos masticables 400 mg.

Ámbito de Acción: Digestivo

Laboratorio

Sanofi-aventis

Presentación
Envase suspensión conteniendo 180mL
Envase conteniendo 10 y 50 comprimidos masticables.
Dosis Práctica

Suspensión, dosis en base a aluminio hidróxido:

  • Caninos en base a 60mg/kg/día : Dar 4 mL cada 5 kilos BID.
  • Felinos en base a 30mg/kg/día: Dar 2 mL cada 5 kilos BID

Principio Activo

Aluminio hidróxido + Magnesio hidróxido

Composición

Cada 5 ml de suspensión contiene: Hidróxido de Aluminio gel 185 mg; Hidróxido de Magnesio 200 mg. Excipientes: Bromuro de Domifeno; Sacarina Sódica; Acido Cítrico Anhidro; Manitol; Solución de Sorbitol; Mezcla de Celulosa Microcristalina/Carboximetilcelulosa Sódica; Metilcelulosa (400 cps); Propilenglicol; Aceite Esencial de Menta Piperita; Peróxido de Hidrógeno al 35%; Hipoclorito de Sodio; Agua Purificada c.s.

Cada comprimido masticable contiene: Gel de Hidróxido de Aluminio Desecado 200 mg, Hidróxido de Magnesio 200 mg, Dimeticona 25 mg. Excipientes: Manitol, Sacarosa, Sacarina Sódica, Dextrosa Anhidra, Sorbitol, Almidón, Estearato de Magnesio, Sabor Crema Suiza, Sabor Cereza, Colorante FD & C Rojo N° 30 c.s. 

Especies

Caninos y felinos

Posología

  • Dosis inicial habitual: 60–90 mg/kg/día, divididos en 2 o 3 tomas con las comidas.
  • Como dosis concentrada fija: 100 mg/kg una vez al día con alimentación, ajustando según resultados de fósforo sérico cada 2–4 semanas
Importante:
  • Administrar siempre con o justo antes de las comidas, para maximizar la unión de fósforo con los alimentos
  • Reevaluar fósforo sérico cada 2–4 semanas al inicio, luego cada 3 meses una vez estabilizado. 
  • Ajustar dosis en base a los resultados y tolerancia clínica, especialmente para evitar estreñimiento o signos de toxicidad

  • Dosis de partida recomendada: 30–100 mg/kg/día, administrada por vía oral con las comidas, dividida en 2 a 3 tomas diarias (ej. 10–30 mg/kg cada 8 horas).
  • Como dosis concentrada fija: 100 mg/kg/día en una sola toma con comida, ajustando según fósforo sérico cada 2–4 semanas.
Importante:
  • Administrar siempre con o justo antes de las comidas, para maximizar la unión de fósforo con los alimentos
  • Reevaluar fósforo sérico cada 2–4 semanas al inicio, luego cada 3 meses una vez estabilizado. 
  • Ajustar dosis en base a los resultados y tolerancia clínica, especialmente para evitar estreñimiento o signos de toxicidad


Indicaciones

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio se emplea en medicina veterinaria como antiácido de acción rápida y equilibrada, optimizando el efecto buffer mediante la neutralización del ácido gástrico, y contrarrestando los efectos constipantes del aluminio con la leve acción laxante del magnesio. Se utiliza en perros, gatos, caballos y eventualmente en bovinos para aliviar síntomas relacionados con hiperacidez gástrica, gastritis, esofagitis o úlceras gastrointestinales. Además, se usa como tratamiento sintomático en grandes animales, como potros lechones o caballos adultos, donde se ha documentado que elevan de forma significativa el pH gástrico durante aproximadamente 2 horas tras la administración oral. Aunque su uso como quelante de fósforo es una propiedad del componente de aluminio exclusivamente, la mezcla se utiliza cuando se desea también un apoyo mucosal o alivio ácido concomitante.

Acciones

Esta combinación ejerce una acción sinérgica como antiácido no absorbible, neutralizando rápidamente el ácido clorhídrico en el lumen gástrico y aumentando el pH del estómago. El hidróxido de aluminio actúa lentamente con efecto prolongado, formando cloruro de aluminio y agua, además de poseer un efecto quelante de fosfatos en el intestino, lo que resulta útil en animales con enfermedad renal crónica. Por otro lado, el hidróxido de magnesio tiene una acción más rápida pero de menor duración, y ejerce además una leve acción laxante osmótica, que ayuda a contrarrestar el efecto constipante del aluminio. En conjunto, estos compuestos forman una preparación equilibrada para reducir la acidez gástrica sin provocar alteraciones gastrointestinales significativas, mejorando la sintomatología en cuadros de gastritis, esofagitis, úlcera gástrica y reflujo gastroesofágico, tanto en pequeños animales como en grandes especies.

Farmacocinética

Ambos compuestos actúan localmente en la luz gastrointestinal y su absorción sistémica es mínima en animales sanos. El hidróxido de aluminio reacciona lentamente con el ácido clorhídrico del estómago para formar cloruro de aluminio y agua, lo que contribuye a elevar el pH gástrico. El cloruro de aluminio puede formar complejos insolubles con fosfato, lo que permite su eliminación fecal, especialmente en pacientes con enfermedad renal. Su absorción intestinal es muy baja, pero en animales con mucosa gastrointestinal dañada o con disfunción renal, se ha observado una absorción aumentada y potencial riesgo de acumulación sistémica.
Por su parte, el hidróxido de magnesio neutraliza el ácido gástrico más rápidamente pero por un tiempo más breve; una fracción del magnesio puede absorberse sistémicamente y eliminarse luego por vía renal. En pacientes con función renal normal, el magnesio absorbido no suele alcanzar niveles tóxicos, pero en animales con insuficiencia renal puede acumularse, provocando hipermagnesemia. La acción antiácida de la combinación comienza generalmente a los 15–30 minutos de la administración y puede mantenerse por aproximadamente 2 a 3 horas, dependiendo del contenido gástrico.

Efectos Adversos

La combinación de hidróxido de aluminio con magnesio suele tener un buen perfil de tolerancia cuando se usa a dosis terapéuticas pautadas con las comidas. No obstante, pueden presentarse efectos adversos, especialmente con uso prolongado o en pacientes susceptibles. El efecto más frecuente es el hiper o hipotonismo muscular asociado a estreñimiento (por aluminio) o, en dosis más elevadas o débiles gastrointestinales, diarrea osmótica (por magnesio). En animales con enfermedad renal avanzada, la acumulación de aluminio puede conducir a encefalopatía, anemia microcítica, defectos neuromusculares y debilidad, mientras que el magnesio absorbido puede provocar hipermagnesemia, con signos clínicos que incluyen letargo, hipotermia y alteración neuromuscular. Además, esta combinación puede alterar el metabolismo y excreción de otros fármacos si se administra de forma crónica, lo que puede manifestarse con desequilibrios electrolíticos o mala absorción de nutrientes como calcio, fosfato y magnesio. En casos aislados, puede ocasionar molestias digestivas leves como náuseas o regurgitación, por lo que se recomienda vigilancia clínica y control de laboratorio (perfil electrolítico, recuento sanguíneo, niveles de aluminio) en tratamientos prolongados, sobre todo en pacientes con disfunción renal.

Contraindicaciones

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio está contraindicada en animales con íleo, obstrucción intestinal, o estreñimiento crónico, debido a su impacto sobre el tránsito gastrointestinal. Se debe evitar su uso en pacientes con insuficiencia renal avanzada, ya que el aluminio puede acumularse y provocar toxicidad sistémica, mientras el magnesio podría causar hipermagnesemia si se absorbe en exceso. Tampoco debe utilizarse en animales con hipersensibilidad conocida a estos compuestos. En casos de enfermedad hepática grave, su uso requiere precaución adicional por el posible efecto en la absorción y metabolismo de electrolitos. Además, no es recomendable en gestación o lactancia en pacientes con disfunción renal, ya que la exposición podría afectar al feto o a las crías por acumulación de aluminio o magnesio.

Sobredosis

La sobredosis accidental de hidróxido de aluminio y magnesio en animales puede causar una variedad de signos clínicos, especialmente en pacientes con insuficiencia renal preexistente. El exceso de hidróxido de magnesio puede llevar a una hipermagnesemia, cuyos signos incluyen depresión del sistema nervioso central, debilidad muscular, bradicardia, hipotensión, letargo y, en casos graves, parálisis respiratoria. El magnesio se elimina principalmente por vía renal, por lo que el riesgo aumenta considerablemente en animales con función renal comprometida. Por otro lado, el aluminio, si bien se absorbe mínimamente en condiciones normales, puede acumularse en casos de exposición crónica o fallo renal, contribuyendo a neurotoxicidad, osteodistrofia y anemia microcítica. En casos agudos, puede haber signos gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea o constipación intensa. El tratamiento incluye interrupción inmediata del fármaco, fluidoterapia, y en casos severos, diálisis para remover el exceso de magnesio y aluminio circulante. El monitoreo de electrolitos séricos y función renal es esencial en pacientes en riesgo.

Seguridad Reproductiva

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio se considera relativamente segura durante gestación y lactancia en perros, gatos y grandes especies, siempre que la función renal materna sea normal y se utilice a dosis terapéuticas. Debido a su mínima absorción sistémica en animales sin disfunción renal, los riesgos de exposición fetal o neonatal son bajos. En modelos animales preclínicos con exposición oral, no se informaron efectos teratogénicos ni embriotóxicos significativos, incluso con dosis elevadas; sin embargo, en presencia de disfunción renal, los niveles plasmáticos de aluminio o magnesio podrían elevarse, lo que podría implicar acumulación en los tejidos fetales o en leche y suponer un riesgo neurológico o sistémico para las crías. Por tanto, en hembras gestantes o lactantes con insuficiencia renal, se recomienda evitar su uso o considerar alternativas seguras, mientras que en aquellas con función renal adecuada podría utilizarse bajo supervisión clínica y control renal periódicamente.

Interacción Medicamentosa

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio puede interferir significativamente con la absorción oral de múltiples medicamentos debido a su capacidad quelante en el tracto gastrointestinal. Es bien sabido que reduce la biodisponibilidad de fármacos como fluoroquinolonas, tetraciclinas, levotiroxina, digoxina, gabapentina, hierro y antifúngicos como el itraconazol. Por ello, se recomienda administrar estos medicamentos con un intervalo de al menos 2 h de separación. También puede alterar la absorción de corticosteroides, antiácidos con calcio y sucralfato. En animales con insuficiencia renal, el uso de esta combinación puede aumentar la acumulación de aluminio o magnesio, elevando el riesgo de toxicidad sistémica. Además, el impacto sobre el equilibrio electrolítico podría afectar la eficacia de medicamentos que dependen del calcio o del magnesio. Su efecto modulador del tránsito gastrointestinal también podría alterar la farmacocinética de otros fármacos que dependen de un vaciado gástrico normal o de absorción entérica regulada.

Última actualización: 31/07/2025 02:37

Aluminio hidróxido + Magnesio hidróxido

Cada 5 ml de suspensión contiene: Hidróxido de Aluminio gel 185 mg; Hidróxido de Magnesio 200 mg. Excipientes: Bromuro de Domifeno; Sacarina Sódica; Acido Cítrico Anhidro; Manitol; Solución de Sorbitol; Mezcla de Celulosa Microcristalina/Carboximetilcelulosa Sódica; Metilcelulosa (400 cps); Propilenglicol; Aceite Esencial de Menta Piperita; Peróxido de Hidrógeno al 35%; Hipoclorito de Sodio; Agua Purificada c.s.

Cada comprimido masticable contiene: Gel de Hidróxido de Aluminio Desecado 200 mg, Hidróxido de Magnesio 200 mg, Dimeticona 25 mg. Excipientes: Manitol, Sacarosa, Sacarina Sódica, Dextrosa Anhidra, Sorbitol, Almidón, Estearato de Magnesio, Sabor Crema Suiza, Sabor Cereza, Colorante FD & C Rojo N° 30 c.s. 

Caninos y felinos

  • Dosis inicial habitual: 60–90 mg/kg/día, divididos en 2 o 3 tomas con las comidas.
  • Como dosis concentrada fija: 100 mg/kg una vez al día con alimentación, ajustando según resultados de fósforo sérico cada 2–4 semanas
Importante:
  • Administrar siempre con o justo antes de las comidas, para maximizar la unión de fósforo con los alimentos
  • Reevaluar fósforo sérico cada 2–4 semanas al inicio, luego cada 3 meses una vez estabilizado. 
  • Ajustar dosis en base a los resultados y tolerancia clínica, especialmente para evitar estreñimiento o signos de toxicidad

  • Dosis de partida recomendada: 30–100 mg/kg/día, administrada por vía oral con las comidas, dividida en 2 a 3 tomas diarias (ej. 10–30 mg/kg cada 8 horas).
  • Como dosis concentrada fija: 100 mg/kg/día en una sola toma con comida, ajustando según fósforo sérico cada 2–4 semanas.
Importante:
  • Administrar siempre con o justo antes de las comidas, para maximizar la unión de fósforo con los alimentos
  • Reevaluar fósforo sérico cada 2–4 semanas al inicio, luego cada 3 meses una vez estabilizado. 
  • Ajustar dosis en base a los resultados y tolerancia clínica, especialmente para evitar estreñimiento o signos de toxicidad


La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio se emplea en medicina veterinaria como antiácido de acción rápida y equilibrada, optimizando el efecto buffer mediante la neutralización del ácido gástrico, y contrarrestando los efectos constipantes del aluminio con la leve acción laxante del magnesio. Se utiliza en perros, gatos, caballos y eventualmente en bovinos para aliviar síntomas relacionados con hiperacidez gástrica, gastritis, esofagitis o úlceras gastrointestinales. Además, se usa como tratamiento sintomático en grandes animales, como potros lechones o caballos adultos, donde se ha documentado que elevan de forma significativa el pH gástrico durante aproximadamente 2 horas tras la administración oral. Aunque su uso como quelante de fósforo es una propiedad del componente de aluminio exclusivamente, la mezcla se utiliza cuando se desea también un apoyo mucosal o alivio ácido concomitante.

Esta combinación ejerce una acción sinérgica como antiácido no absorbible, neutralizando rápidamente el ácido clorhídrico en el lumen gástrico y aumentando el pH del estómago. El hidróxido de aluminio actúa lentamente con efecto prolongado, formando cloruro de aluminio y agua, además de poseer un efecto quelante de fosfatos en el intestino, lo que resulta útil en animales con enfermedad renal crónica. Por otro lado, el hidróxido de magnesio tiene una acción más rápida pero de menor duración, y ejerce además una leve acción laxante osmótica, que ayuda a contrarrestar el efecto constipante del aluminio. En conjunto, estos compuestos forman una preparación equilibrada para reducir la acidez gástrica sin provocar alteraciones gastrointestinales significativas, mejorando la sintomatología en cuadros de gastritis, esofagitis, úlcera gástrica y reflujo gastroesofágico, tanto en pequeños animales como en grandes especies.

Ambos compuestos actúan localmente en la luz gastrointestinal y su absorción sistémica es mínima en animales sanos. El hidróxido de aluminio reacciona lentamente con el ácido clorhídrico del estómago para formar cloruro de aluminio y agua, lo que contribuye a elevar el pH gástrico. El cloruro de aluminio puede formar complejos insolubles con fosfato, lo que permite su eliminación fecal, especialmente en pacientes con enfermedad renal. Su absorción intestinal es muy baja, pero en animales con mucosa gastrointestinal dañada o con disfunción renal, se ha observado una absorción aumentada y potencial riesgo de acumulación sistémica.
Por su parte, el hidróxido de magnesio neutraliza el ácido gástrico más rápidamente pero por un tiempo más breve; una fracción del magnesio puede absorberse sistémicamente y eliminarse luego por vía renal. En pacientes con función renal normal, el magnesio absorbido no suele alcanzar niveles tóxicos, pero en animales con insuficiencia renal puede acumularse, provocando hipermagnesemia. La acción antiácida de la combinación comienza generalmente a los 15–30 minutos de la administración y puede mantenerse por aproximadamente 2 a 3 horas, dependiendo del contenido gástrico.

La combinación de hidróxido de aluminio con magnesio suele tener un buen perfil de tolerancia cuando se usa a dosis terapéuticas pautadas con las comidas. No obstante, pueden presentarse efectos adversos, especialmente con uso prolongado o en pacientes susceptibles. El efecto más frecuente es el hiper o hipotonismo muscular asociado a estreñimiento (por aluminio) o, en dosis más elevadas o débiles gastrointestinales, diarrea osmótica (por magnesio). En animales con enfermedad renal avanzada, la acumulación de aluminio puede conducir a encefalopatía, anemia microcítica, defectos neuromusculares y debilidad, mientras que el magnesio absorbido puede provocar hipermagnesemia, con signos clínicos que incluyen letargo, hipotermia y alteración neuromuscular. Además, esta combinación puede alterar el metabolismo y excreción de otros fármacos si se administra de forma crónica, lo que puede manifestarse con desequilibrios electrolíticos o mala absorción de nutrientes como calcio, fosfato y magnesio. En casos aislados, puede ocasionar molestias digestivas leves como náuseas o regurgitación, por lo que se recomienda vigilancia clínica y control de laboratorio (perfil electrolítico, recuento sanguíneo, niveles de aluminio) en tratamientos prolongados, sobre todo en pacientes con disfunción renal.

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio está contraindicada en animales con íleo, obstrucción intestinal, o estreñimiento crónico, debido a su impacto sobre el tránsito gastrointestinal. Se debe evitar su uso en pacientes con insuficiencia renal avanzada, ya que el aluminio puede acumularse y provocar toxicidad sistémica, mientras el magnesio podría causar hipermagnesemia si se absorbe en exceso. Tampoco debe utilizarse en animales con hipersensibilidad conocida a estos compuestos. En casos de enfermedad hepática grave, su uso requiere precaución adicional por el posible efecto en la absorción y metabolismo de electrolitos. Además, no es recomendable en gestación o lactancia en pacientes con disfunción renal, ya que la exposición podría afectar al feto o a las crías por acumulación de aluminio o magnesio.

La sobredosis accidental de hidróxido de aluminio y magnesio en animales puede causar una variedad de signos clínicos, especialmente en pacientes con insuficiencia renal preexistente. El exceso de hidróxido de magnesio puede llevar a una hipermagnesemia, cuyos signos incluyen depresión del sistema nervioso central, debilidad muscular, bradicardia, hipotensión, letargo y, en casos graves, parálisis respiratoria. El magnesio se elimina principalmente por vía renal, por lo que el riesgo aumenta considerablemente en animales con función renal comprometida. Por otro lado, el aluminio, si bien se absorbe mínimamente en condiciones normales, puede acumularse en casos de exposición crónica o fallo renal, contribuyendo a neurotoxicidad, osteodistrofia y anemia microcítica. En casos agudos, puede haber signos gastrointestinales como náuseas, vómitos, diarrea o constipación intensa. El tratamiento incluye interrupción inmediata del fármaco, fluidoterapia, y en casos severos, diálisis para remover el exceso de magnesio y aluminio circulante. El monitoreo de electrolitos séricos y función renal es esencial en pacientes en riesgo.

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio se considera relativamente segura durante gestación y lactancia en perros, gatos y grandes especies, siempre que la función renal materna sea normal y se utilice a dosis terapéuticas. Debido a su mínima absorción sistémica en animales sin disfunción renal, los riesgos de exposición fetal o neonatal son bajos. En modelos animales preclínicos con exposición oral, no se informaron efectos teratogénicos ni embriotóxicos significativos, incluso con dosis elevadas; sin embargo, en presencia de disfunción renal, los niveles plasmáticos de aluminio o magnesio podrían elevarse, lo que podría implicar acumulación en los tejidos fetales o en leche y suponer un riesgo neurológico o sistémico para las crías. Por tanto, en hembras gestantes o lactantes con insuficiencia renal, se recomienda evitar su uso o considerar alternativas seguras, mientras que en aquellas con función renal adecuada podría utilizarse bajo supervisión clínica y control renal periódicamente.

La combinación de hidróxido de aluminio y magnesio puede interferir significativamente con la absorción oral de múltiples medicamentos debido a su capacidad quelante en el tracto gastrointestinal. Es bien sabido que reduce la biodisponibilidad de fármacos como fluoroquinolonas, tetraciclinas, levotiroxina, digoxina, gabapentina, hierro y antifúngicos como el itraconazol. Por ello, se recomienda administrar estos medicamentos con un intervalo de al menos 2 h de separación. También puede alterar la absorción de corticosteroides, antiácidos con calcio y sucralfato. En animales con insuficiencia renal, el uso de esta combinación puede aumentar la acumulación de aluminio o magnesio, elevando el riesgo de toxicidad sistémica. Además, el impacto sobre el equilibrio electrolítico podría afectar la eficacia de medicamentos que dependen del calcio o del magnesio. Su efecto modulador del tránsito gastrointestinal también podría alterar la farmacocinética de otros fármacos que dependen de un vaciado gástrico normal o de absorción entérica regulada.

Última actualización: 31/07/2025 02:37