Grifotenol
Ámbito de Acción: Cardiovascular
Laboratorio
Chile
Presentación
- Comprimidos 50 mg: envase contiene 30 comprimidos.
- Comprimidos 100 mg: envase contiene 20 comprimidos.
Dosis Práctica
Principio Activo
Atenolol
Composición
- Comprimidos 50 mg: cada comprimido contiene: Atenolol 50 mg.
- Comprimidos 100 mg: cada comprimido contiene: Atenolol 100 mg.
Especies
Posología
- 0,2 a 1 mg/kg cada 12-24 horas por vía oral.
- 0,25 a 1 mg/kg cada 12-24 horas por vía oral.
- 6,25 a 25 mg (dosis total, no por kg), cada 12 horas por vía oral.
- 0,5 a 1 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- 0,25 a 1 mg (dosis total), dos veces al día por vía oral.
- 0,25 a 1 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- 2 mg/kg una vez al día. En gatos hipertiroideos que comienzan tratamiento con metimazol, suele añadirse atenolol durante 2 semanas. Se recomienda monitoreo cercano, especialmente en gatos geriátricos, por el riesgo de enfermedad renal concurrente.
- 6,25–12,5 mg/gato por día. Se aconseja comenzar con la dosis más baja posible y ajustarla según la respuesta clínica. No iniciar el tratamiento justo antes de una anestesia o cirugía sin un período previo de adaptación.
- 0,5 mg/kg cada 12–24 horas, oral. Puede combinarse con vasodilatadores o diuréticos si es necesario.
- 2 mg/kg cada 12–24 horas, oral. Útil especialmente en hipertensión secundaria a hipertiroidismo.
- 6,25–12,5 mg totales cada 12–24 horas. Considerado tratamiento de elección en gatos con hipertensión por hipertiroidismo. No suele ser suficiente como monoterapia en otras formas de hipertensión.
- 3 mg/kg cada 12 horas, oral. Alternativamente, puede usarse como 6,25–12,5 mg totales cada 12 horas.
- 1–2 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- Alternativamente, 6,25–12,5 mg totales cada 12–24 horas.
- La respuesta al tratamiento debe monitorearse mediante controles de frecuencia cardíaca, presión arterial y ecocardiografía si está disponible.
- Se recomienda especial precaución en gatos geriátricos o con compromiso renal.
Indicaciones
El atenolol es un betabloqueante cardioselectivo (bloqueador β₁-adrenérgico) utilizado en medicina veterinaria principalmente para el manejo de enfermedades cardíacas y vasculares. Sus indicaciones más comunes en caninos y felinos incluyen:
- Taquiarritmias supraventriculares y ventriculares, incluyendo taquicardia sinusal, fibrilación auricular y taquicardia ventricular.
- Cardiomiopatía hipertrófica felina (HCM), especialmente en casos con obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.
- Estenosis subaórtica y estenosis pulmonar, como parte del tratamiento médico para reducir la poscarga y la frecuencia cardíaca.
- Hipertensión sistémica, en especial en gatos geriátricos e hipertiroideos.
- Prevención de síncope en animales con estenosis pulmonar u otras cardiopatías obstructivas.
- Protección cardíaca post-infarto (aunque rara en veterinaria, se considera en medicina humana y puede extrapolarse en casos específicos).
- Disminución del trabajo cardíaco y consumo de oxígeno del miocardio, lo que beneficia a animales con isquemia o insuficiencia cardíaca incipiente.
En felinos, el atenolol también puede emplearse como coadyuvante en el tratamiento de hipertiroidismo para controlar la taquicardia y la hipertensión secundaria.
Acciones
- Disminución de la frecuencia cardíaca (bradicardia controlada) al reducir el automatismo del nodo sinoauricular.
- Reducción de la contractilidad del miocardio (efecto inotrópico negativo), lo que disminuye la demanda de oxígeno del corazón.
- Disminución de la conducción a través del nodo auriculoventricular (efecto dromotrópico negativo), útil para el control de arritmias.
- Disminución de la presión arterial sistémica, útil en el tratamiento de la hipertensión.
- Prevención de la arritmogénesis inducida por catecolaminas endógenas, sobre todo en animales con estrés o cardiopatías.
Farmacocinética
El atenolol es un β-bloqueante selectivo de los receptores β₁-adrenérgicos, con buena absorción oral en perros y gatos, aunque su biodisponibilidad puede ser moderada debido a una absorción incompleta y al primer paso hepático. Luego de la administración oral, los niveles plasmáticos máximos se alcanzan aproximadamente entre 1 y 3 horas, y el fármaco presenta una vida media de eliminación en perros de 6 a 10 horas, mientras que en gatos puede ser ligeramente más prolongada, con variaciones según la función renal del paciente. Atenolol tiene baja penetración en el sistema nervioso central, pero atraviesa la barrera placentaria y se excreta en pequeñas cantidades en la leche materna. Su unión a proteínas plasmáticas es baja, lo que favorece su distribución en tejidos. Se elimina predominantemente sin metabolizar por vía renal, lo que hace fundamental ajustar la dosis en animales con insuficiencia renal para evitar acumulación y toxicidad.
Efectos Adversos
El atenolol, al igual que otros β-bloqueantes, puede provocar diversos efectos adversos, especialmente en animales con disfunción cardíaca preexistente, hipotensión o bradicardia. Entre los efectos observados con mayor frecuencia se encuentran la letargia, debilidad, intolerancia al ejercicio, bradicardia sinusal y síncope. En casos más severos o por sobredosificación, puede presentarse bloqueo AV, insuficiencia cardíaca, colapso circulatorio o shock cardiogénico. También pueden ocurrir trastornos gastrointestinales leves, como vómitos o diarrea. En gatos, se ha reportado hipotermia transitoria y, en animales geriátricos o con enfermedades concomitantes (especialmente insuficiencia renal o hepática), se debe tener precaución, ya que el riesgo de efectos adversos aumenta considerablemente. La suspensión brusca del tratamiento puede inducir un efecto rebote con hipertensión o taquiarritmias, por lo que se recomienda disminuir la dosis progresivamente si se decide interrumpir el tratamiento.
Contraindicaciones
- Bradicardia significativa, especialmente si la frecuencia cardíaca es menor al rango fisiológico para la especie.
- Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, a menos que haya un marcapasos implantado.
- Insuficiencia cardíaca congestiva descompensada, sin un tratamiento previo estabilizador.
- Shock cardiogénico o hipotensión severa, ya que puede agravar la disminución del gasto cardíaco.
- Asma bronquial o enfermedad broncoconstrictiva severa (aunque es un β₁-selectivo, puede tener efectos β₂ a altas dosis).
- Hipersensibilidad conocida al principio activo o a alguno de los excipientes.
- Diabetes mellitus, ya que el atenolol puede enmascarar signos de hipoglucemia como taquicardia.
- Enfermedad hepática o renal, por posibles alteraciones en la eliminación del fármaco.
- Alteraciones tiroideas, ya que puede enmascarar los signos clínicos del hipertiroidismo o modificar la respuesta al tratamiento.
Sobredosis
En casos de sobredosis de atenolol, los signos clínicos más frecuentes incluyen bradicardia marcada, hipotensión, insuficiencia cardíaca aguda, colapso cardiovascular y, en casos severos, hipoglucemia, broncoconstricción o síncope. Los efectos adversos pueden aparecer rápidamente tras la administración de una dosis excesiva, y la severidad depende del estado clínico del paciente, la dosis ingerida y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. El manejo incluye interrupción inmediata del fármaco, monitoreo cardíaco y soporte sintomático intensivo. El tratamiento puede requerir la administración de atropina para revertir la bradicardia, dobutamina o isoproterenol para el soporte inotrópico y glucagón como antídoto específico, ya que incrementa el AMPc independientemente de los receptores β-adrenérgicos. En casos graves, puede ser necesaria la administración intravenosa de vasopresores, líquidos, oxigenoterapia, o incluso marcapasos temporal.
Seguridad Reproductiva
En animales de experimentación, el atenolol ha demostrado atravesar la placenta y aparecer en la leche materna, lo que puede exponer al feto o al neonato a concentraciones farmacológicamente activas. Su uso durante la gestación no está completamente contraindicado, pero debe ser considerado solo si los beneficios superan claramente los riesgos potenciales. En particular, existe el riesgo de bradicardia fetal, bajo peso al nacer y restricción del crecimiento intrauterino. Durante la lactancia, también debe emplearse con precaución, ya que el fármaco puede causar bradicardia o hipotensión en las crías lactantes. Por lo tanto, se recomienda realizar un monitoreo estrecho si se administra a hembras gestantes o lactantes, y preferir alternativas terapéuticas más seguras si están disponibles.
Interacción Medicamentosa
En casos de sobredosis de atenolol, los signos clínicos más frecuentes incluyen bradicardia marcada, hipotensión, insuficiencia cardíaca aguda, colapso cardiovascular y, en casos severos, hipoglucemia, broncoconstricción o síncope. Los efectos adversos pueden aparecer rápidamente tras la administración de una dosis excesiva, y la severidad depende del estado clínico del paciente, la dosis ingerida y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. El manejo incluye interrupción inmediata del fármaco, monitoreo cardíaco y soporte sintomático intensivo. El tratamiento puede requerir la administración de atropina para revertir la bradicardia, dobutamina o isoproterenol para el soporte inotrópico y glucagón como antídoto específico, ya que incrementa el AMPc independientemente de los receptores β-adrenérgicos. En casos graves, puede ser necesaria la administración intravenosa de vasopresores, líquidos, oxigenoterapia, o incluso marcapasos temporal.
Última actualización: 04/08/2025 01:55
- Comprimidos 50 mg: cada comprimido contiene: Atenolol 50 mg.
- Comprimidos 100 mg: cada comprimido contiene: Atenolol 100 mg.
- 0,2 a 1 mg/kg cada 12-24 horas por vía oral.
- 0,25 a 1 mg/kg cada 12-24 horas por vía oral.
- 6,25 a 25 mg (dosis total, no por kg), cada 12 horas por vía oral.
- 0,5 a 1 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- 0,25 a 1 mg (dosis total), dos veces al día por vía oral.
- 0,25 a 1 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- 2 mg/kg una vez al día. En gatos hipertiroideos que comienzan tratamiento con metimazol, suele añadirse atenolol durante 2 semanas. Se recomienda monitoreo cercano, especialmente en gatos geriátricos, por el riesgo de enfermedad renal concurrente.
- 6,25–12,5 mg/gato por día. Se aconseja comenzar con la dosis más baja posible y ajustarla según la respuesta clínica. No iniciar el tratamiento justo antes de una anestesia o cirugía sin un período previo de adaptación.
- 0,5 mg/kg cada 12–24 horas, oral. Puede combinarse con vasodilatadores o diuréticos si es necesario.
- 2 mg/kg cada 12–24 horas, oral. Útil especialmente en hipertensión secundaria a hipertiroidismo.
- 6,25–12,5 mg totales cada 12–24 horas. Considerado tratamiento de elección en gatos con hipertensión por hipertiroidismo. No suele ser suficiente como monoterapia en otras formas de hipertensión.
- 3 mg/kg cada 12 horas, oral. Alternativamente, puede usarse como 6,25–12,5 mg totales cada 12 horas.
- 1–2 mg/kg cada 12 horas por vía oral.
- Alternativamente, 6,25–12,5 mg totales cada 12–24 horas.
- La respuesta al tratamiento debe monitorearse mediante controles de frecuencia cardíaca, presión arterial y ecocardiografía si está disponible.
- Se recomienda especial precaución en gatos geriátricos o con compromiso renal.
El atenolol es un betabloqueante cardioselectivo (bloqueador β₁-adrenérgico) utilizado en medicina veterinaria principalmente para el manejo de enfermedades cardíacas y vasculares. Sus indicaciones más comunes en caninos y felinos incluyen:
- Taquiarritmias supraventriculares y ventriculares, incluyendo taquicardia sinusal, fibrilación auricular y taquicardia ventricular.
- Cardiomiopatía hipertrófica felina (HCM), especialmente en casos con obstrucción del tracto de salida del ventrículo izquierdo.
- Estenosis subaórtica y estenosis pulmonar, como parte del tratamiento médico para reducir la poscarga y la frecuencia cardíaca.
- Hipertensión sistémica, en especial en gatos geriátricos e hipertiroideos.
- Prevención de síncope en animales con estenosis pulmonar u otras cardiopatías obstructivas.
- Protección cardíaca post-infarto (aunque rara en veterinaria, se considera en medicina humana y puede extrapolarse en casos específicos).
- Disminución del trabajo cardíaco y consumo de oxígeno del miocardio, lo que beneficia a animales con isquemia o insuficiencia cardíaca incipiente.
En felinos, el atenolol también puede emplearse como coadyuvante en el tratamiento de hipertiroidismo para controlar la taquicardia y la hipertensión secundaria.
- Disminución de la frecuencia cardíaca (bradicardia controlada) al reducir el automatismo del nodo sinoauricular.
- Reducción de la contractilidad del miocardio (efecto inotrópico negativo), lo que disminuye la demanda de oxígeno del corazón.
- Disminución de la conducción a través del nodo auriculoventricular (efecto dromotrópico negativo), útil para el control de arritmias.
- Disminución de la presión arterial sistémica, útil en el tratamiento de la hipertensión.
- Prevención de la arritmogénesis inducida por catecolaminas endógenas, sobre todo en animales con estrés o cardiopatías.
El atenolol es un β-bloqueante selectivo de los receptores β₁-adrenérgicos, con buena absorción oral en perros y gatos, aunque su biodisponibilidad puede ser moderada debido a una absorción incompleta y al primer paso hepático. Luego de la administración oral, los niveles plasmáticos máximos se alcanzan aproximadamente entre 1 y 3 horas, y el fármaco presenta una vida media de eliminación en perros de 6 a 10 horas, mientras que en gatos puede ser ligeramente más prolongada, con variaciones según la función renal del paciente. Atenolol tiene baja penetración en el sistema nervioso central, pero atraviesa la barrera placentaria y se excreta en pequeñas cantidades en la leche materna. Su unión a proteínas plasmáticas es baja, lo que favorece su distribución en tejidos. Se elimina predominantemente sin metabolizar por vía renal, lo que hace fundamental ajustar la dosis en animales con insuficiencia renal para evitar acumulación y toxicidad.
El atenolol, al igual que otros β-bloqueantes, puede provocar diversos efectos adversos, especialmente en animales con disfunción cardíaca preexistente, hipotensión o bradicardia. Entre los efectos observados con mayor frecuencia se encuentran la letargia, debilidad, intolerancia al ejercicio, bradicardia sinusal y síncope. En casos más severos o por sobredosificación, puede presentarse bloqueo AV, insuficiencia cardíaca, colapso circulatorio o shock cardiogénico. También pueden ocurrir trastornos gastrointestinales leves, como vómitos o diarrea. En gatos, se ha reportado hipotermia transitoria y, en animales geriátricos o con enfermedades concomitantes (especialmente insuficiencia renal o hepática), se debe tener precaución, ya que el riesgo de efectos adversos aumenta considerablemente. La suspensión brusca del tratamiento puede inducir un efecto rebote con hipertensión o taquiarritmias, por lo que se recomienda disminuir la dosis progresivamente si se decide interrumpir el tratamiento.
- Bradicardia significativa, especialmente si la frecuencia cardíaca es menor al rango fisiológico para la especie.
- Bloqueo auriculoventricular de segundo o tercer grado, a menos que haya un marcapasos implantado.
- Insuficiencia cardíaca congestiva descompensada, sin un tratamiento previo estabilizador.
- Shock cardiogénico o hipotensión severa, ya que puede agravar la disminución del gasto cardíaco.
- Asma bronquial o enfermedad broncoconstrictiva severa (aunque es un β₁-selectivo, puede tener efectos β₂ a altas dosis).
- Hipersensibilidad conocida al principio activo o a alguno de los excipientes.
- Diabetes mellitus, ya que el atenolol puede enmascarar signos de hipoglucemia como taquicardia.
- Enfermedad hepática o renal, por posibles alteraciones en la eliminación del fármaco.
- Alteraciones tiroideas, ya que puede enmascarar los signos clínicos del hipertiroidismo o modificar la respuesta al tratamiento.
En casos de sobredosis de atenolol, los signos clínicos más frecuentes incluyen bradicardia marcada, hipotensión, insuficiencia cardíaca aguda, colapso cardiovascular y, en casos severos, hipoglucemia, broncoconstricción o síncope. Los efectos adversos pueden aparecer rápidamente tras la administración de una dosis excesiva, y la severidad depende del estado clínico del paciente, la dosis ingerida y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. El manejo incluye interrupción inmediata del fármaco, monitoreo cardíaco y soporte sintomático intensivo. El tratamiento puede requerir la administración de atropina para revertir la bradicardia, dobutamina o isoproterenol para el soporte inotrópico y glucagón como antídoto específico, ya que incrementa el AMPc independientemente de los receptores β-adrenérgicos. En casos graves, puede ser necesaria la administración intravenosa de vasopresores, líquidos, oxigenoterapia, o incluso marcapasos temporal.
En animales de experimentación, el atenolol ha demostrado atravesar la placenta y aparecer en la leche materna, lo que puede exponer al feto o al neonato a concentraciones farmacológicamente activas. Su uso durante la gestación no está completamente contraindicado, pero debe ser considerado solo si los beneficios superan claramente los riesgos potenciales. En particular, existe el riesgo de bradicardia fetal, bajo peso al nacer y restricción del crecimiento intrauterino. Durante la lactancia, también debe emplearse con precaución, ya que el fármaco puede causar bradicardia o hipotensión en las crías lactantes. Por lo tanto, se recomienda realizar un monitoreo estrecho si se administra a hembras gestantes o lactantes, y preferir alternativas terapéuticas más seguras si están disponibles.
En casos de sobredosis de atenolol, los signos clínicos más frecuentes incluyen bradicardia marcada, hipotensión, insuficiencia cardíaca aguda, colapso cardiovascular y, en casos severos, hipoglucemia, broncoconstricción o síncope. Los efectos adversos pueden aparecer rápidamente tras la administración de una dosis excesiva, y la severidad depende del estado clínico del paciente, la dosis ingerida y la rapidez con la que se inicie el tratamiento. El manejo incluye interrupción inmediata del fármaco, monitoreo cardíaco y soporte sintomático intensivo. El tratamiento puede requerir la administración de atropina para revertir la bradicardia, dobutamina o isoproterenol para el soporte inotrópico y glucagón como antídoto específico, ya que incrementa el AMPc independientemente de los receptores β-adrenérgicos. En casos graves, puede ser necesaria la administración intravenosa de vasopresores, líquidos, oxigenoterapia, o incluso marcapasos temporal.
Última actualización: 04/08/2025 01:55